Apple avanza en un cambio relevante de su cadena de suministro al impulsar que los sensores de cámara del iPhone 18 se fabriquen en Estados Unidos. La iniciativa se concentra en los modelos Pro y refuerza el peso de la manufactura local en componentes clave del dispositivo. De concretarse, el equipo se perfilaría como uno de los iPhone con mayor producción estadounidense. El plan se apoya en una planta de Samsung ubicada en Taylor, Texas.
El proyecto contempla trasladar a suelo estadounidense la fabricación de sensores de imagen CMOS, piezas centrales para la fotografía móvil. Estos componentes figuran entre los más complejos de producir dentro de un smartphone. El traslado obliga a reorganizar segmentos críticos de una cadena de suministro históricamente concentrada en Asia. El movimiento marca un punto de inflexión industrial para Apple.
Plazos, infraestructura y producción
Según información de la cadena de suministro, Samsung aceleró los trabajos en su planta de Texas con un plazo definido hasta marzo. Ese calendario resulta clave para integrar los sensores en la planificación industrial del iPhone 18 Pro. La producción del dispositivo comienza muchos meses antes de su lanzamiento comercial. Cumplir esos tiempos es esencial para evitar ajustes en la línea de ensamblaje.
La urgencia del proyecto se refleja en la contratación intensiva de ingenieros especializados en procesos conocidos como “hookup”. Estos profesionales conectan redes de gas, agua ultrapura y electricidad para operar equipos de semiconductores. Sin esa infraestructura, la planta no puede iniciar la producción real de sensores. La precisión de estas conexiones define la operatividad de la fábrica.
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Otro desafío central es la limpieza de equipos y del silicio utilizado en la fabricación. En sensores producidos a escala nanométrica, la eliminación de impurezas resulta determinante. Estimaciones del sector indican que cerca del 40% de los pasos de producción se destinan a tareas de limpieza. Una sola partícula contaminante puede inutilizar una oblea completa.
Inversión y alianza industrial
Samsung ha comunicado una inversión cercana a los 19 mil millones de dólares en Taylor, Texas. Los recursos buscan acelerar la puesta en marcha de las instalaciones y cumplir los plazos exigidos por Apple. El objetivo es asegurar un suministro estable de sensores avanzados. La magnitud del desembolso refleja la relevancia estratégica del proyecto.
El movimiento se enmarca en la política estadounidense de relocalización industrial impulsada en los últimos años. Factores como tensiones comerciales, riesgos geopolíticos y posibles aranceles influyen en esta decisión. Apple refuerza su narrativa de producción local sin construir una fábrica propia de sensores. Samsung aporta su experiencia en sensores de imagen, mientras Apple mantiene el control del diseño.












