Walmart decidió recortar cientos de empleos corporativos en Estados Unidos como parte de una estrategia para simplificar su estructura interna y reforzar su posición frente a competidores como Costco y Aldi. Esta medida, enfocada en optimizar la eficiencia operativa, busca reducir funciones que ya no considera prioritarias.
La empresa, que cuenta con aproximadamente 1,6 millones de trabajadores en el país, continúa ajustando su organización para mantenerse competitiva. En los últimos meses, ya había ejecutado recortes en diversas áreas y ahora profundiza su reestructuración con nuevas salidas.
Según Bloomberg News, uno de los cambios clave es la eliminación del puesto de market coordinator, una función que apoyaba la supervisión de tiendas y trabajaba con los market managers, encargados de dirigir a una docena de gerentes de tienda.
Reorganización en el sistema de formación
Walmart también reducirá el número de roles en Walmart Academy, su centro interno de formación, donde se verán afectados entrenadores y coordinadores. Este movimiento refleja una transformación en la forma en que la compañía gestiona la capacitación de sus trabajadores.
A pesar de los despidos, la cadena aseguró que los empleados afectados recibirán nuevas asignaciones a nivel tienda. En muchos casos, estos asumirán funciones como entrenadores locales en la misma región. De esta manera, Walmart intenta conservar talento sin recurrir a desvinculaciones definitivas.
Este tipo de reorganización busca concentrar funciones clave y eliminar duplicidades, permitiendo una toma de decisiones más ágil en todos los niveles de operación.
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Medidas previas y concentración operativa
En mayo, Walmart eliminó cerca de 1.500 puestos en áreas como operaciones tecnológicas globales, comercio electrónico y publicidad digital a través de Walmart Connect. Aquella reestructuración fue parte de un esfuerzo por enfocar recursos en sectores estratégicos.
También cerró una oficina en Carolina del Norte y reubicó empleados hacia sus principales centros operativos en California y Arkansas. Esta concentración de funciones responde a la necesidad de operar con mayor eficiencia y menos burocracia.
El avance de cadenas como Aldi, con estructuras simples y precios bajos, y Costco, con un modelo de membresía exitoso, ha intensificado la presión sobre Walmart, que busca mantener su liderazgo en el retail. A los cambios internos se suma el anuncio de aumentos de precios debido a los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump. Este factor externo ha obligado a la compañía a reevaluar sus estrategias de precios.
Los nuevos costos representan un reto adicional, ya que Walmart debe mantener precios atractivos sin comprometer su rentabilidad. La respuesta ha sido recortar gastos internos y simplificar su estructura. Con estos ajustes, Walmart apuesta por una organización más eficiente, preparada para responder con rapidez a las exigencias del mercado y sostener su posición frente a rivales cada vez más agresivos.












