El pasado miércoles 11 de octubre, la empresa Dass, encargada de fabricar las zapatillas de Nike, además de otras marcas como Fila, Umbro y Asics, despidió a 45 trabajadores, debido a los inconvenientes que atraviesa la compañía motivado a la falta de insumos importados y las dificultades para realizar pagos al exterior por la escasez de divisas.
De esa manera, lo informó el delegado de la Unión de Trabajadores del Calzado (UTICRA), Gustavo Sánchez, «Estamos pasando por una situación bastante complicada. En el día de la fecha ya tenemos la notificación de 45 despidos. Estamos atravesando una situación de incertidumbre debido a la falta de productos importados y a la falta de pagos en dólares al proveedor», mantuvo, en diálogo con Misiones Online.
Al mismo tiempo, enfatizó en que esta crisis no solo afecta a esta compañía en específico, sino a la industria en general. «La industria del calzado en la localidad o en la provincia la verdad que está corriendo mucho peligro», advirtió.
Asimismo, resaltó que la planta, que en algún momento tuvo 1.500 trabajadores, ahora se encuentra con alrededor de 500, y la reducción «podría continuar» si no se encuentra una solución. «Nosotros todavía no hemos bajado de 500 trabajadores, pero lamentablemente los resultados que arrojan es que probablemente haya más despidos», expresó.
Es por ello, que el pasado 30 de agosto, la compañía detuvo sus operaciones durante una semana por la falta de elementos clave para seguir produciendo. No es la primera vez en tiempos recientes que Dass, y sus trabajadores, deben lidiar con las consecuencias de la crisis económica y las restrictivas políticas del Gobierno Nacional.
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Importaciones
Las suelas y partes selladas de los calzados son importadas desde Brasil, por lo que una complicación en su normal llegada al país puede causar, como ocurrió, una interrupción en la cadena de suministro.
«La empresa ya lo venía viendo, según ella la situación es imposible de sostener con la cantidad de insumos que se reciben», comentó Sánchez.
Crisis en Nike
Actualmente, el sector industrial atraviesa una severa crisis por las dificultades en torno a la importación de piezas necesarias para operar, restringidas por la falta de divisas, y que no solo afecta al rubro de calzados, sino que se extiende a otros, como es el automovilístico.
En consecuencia, la automotriz General Motors tuvo que suspender la producción en su planta de Alvear, en la provincia de Santa Fe, debido a la falta de elementos para fabricar sus vehículos.
La medida, anunciada este martes, se extenderá por lo menos por una semana, aclaró la empresa, «siempre que en estos días se pueda recomponer la cadena de suministro con los proveedores», según informó la agencia NA.
Balanza Comercial
La capacidad de producción allí es, en la actualidad, de 110 mil unidades anuales, de las cuales la mayoría se exporta, lo que genera divisas genuinas para el país, en un contexto de una balanza comercial negativa y un panorama preocupante en torno a las reservas del Banco Central.
Dicha resolución va en línea con decisiones similares que tomaron otras empresas del sector, como Renault, Nissan, Stellantis y Volkswagen, quiénes llevaron adelante disposiciones similares por problemas en el suministro de piezas o ajustes de stocks.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la actividad industrial cayó 3,1% interanual en agosto, el tercer mes consecutivo en retroceso, mientras que, según el Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la producción pyme se derrumbó 5% en el octavo mes del año. Todas estas variables negativas, relacionadas con la crisis del sector por las políticas restrictivas.












