La Reserva Federal de Estados Unidos dio a conocer un recorte de un cuarto de punto porcentual en su tasa de interés de referencia, como parte de un esfuerzo por mantener la estabilidad en un contexto económico que, aunque se percibe sólido, muestra signos de enfriamiento. Este recorte representa la tercera reducción de tasas que la Fed ha implementado en lo que va del año, llevando la tasa objetivo del banco central a un rango entre 4,25% y 4,5%.
En su comunicado, la Reserva Federal proyectó que apenas se realizarán dos recortes adicionales de tasas en 2025. Señaló que, aunque la tasa de desempleo se mantiene baja, la inflación continúa siendo “algo elevada”. A este respecto, un informe aparte publicado el mismo día indica que los miembros del banco central no anticipan alcanzar su objetivo de inflación del 2% hasta 2026.
“El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, en inglés) busca alcanzar el máximo empleo y una inflación a una tasa del 2% en el largo plazo. El Comité considera que los riesgos para lograr sus objetivos de empleo e inflación están aproximadamente equilibrados. Las perspectivas económicas son inciertas”, señala el comunicado publicado al término de su reunión de dos días.
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Perspectivas económicas: Un camino incierto
Los pronósticos más recientes de los representantes de la Fed indican que la tasa de interés podría ajustarse a 3,9% para 2025, lo que correspondería a un rango de 3,75% a 4%. Estas cifras reflejan la creciente expectativa de recortes en las tasas el próximo año; sin embargo, no se garantiza su implementación, ya que existen múltiples factores que influyen en la economía.
En un contexto económico marcado por altos índices de inflación y fluctuaciones en el empleo, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha realizado su último anuncio sobre la política de tipos de interés bajo el mandato del presidente demócrata Joe Biden. La próxima reunión de la Fed, programada para el 29 de enero, será la primera con el republicano Donald Trump en la presidencia.
Desde marzo de 2022, la Fed había implementado once aumentos en su tasa de interés clave para combatir la inflación, llevando esta a un rango de entre 5,25% y 5,5% en julio de 2023; esta cifra es la más alta desde enero de 2001. Sin embargo, en septiembre pasado, el banco central decidió cambiar de dirección e inició una serie de recortes, comenzando con una reducción de medio punto, seguida de otro recorte de un cuarto de punto en noviembre.
Indicadores clave: Inflación y empleo en tensión
La política monetaria de la Fed está guiada por diversos indicadores económicos, siendo la inflación y el empleo dos de los más críticos. A pesar de los esfuerzos por controlar la inflación, los datos más recientes muestran un aumento en la tasa de inflación, que subió una décima hasta alcanzar el 2,7% en noviembre, marcando su segundo incremento consecutivo. Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye precios volátiles de energía y alimentos no elaborados, se mantuvo sin cambios en el 3,3%.
En el ámbito del empleo, la tasa de desempleo también experimentó un leve aumento, subiendo una décima en noviembre hasta situarse en el 4,2%. No obstante, la creación de empleo mostró signos positivos, recuperándose con 227,000 nuevos puestos netos; esta cifra es 191,000 mayor en comparación con el mes anterior, luego de que se revisaran los datos previos.
El reciente recorte en los tipos de interés, aunque positivo en el corto plazo, plantea preguntas sobre su efectividad en un contexto en el que la inflación sigue siendo un desafío y la recuperación del empleo presenta matices. Con la transición política inminente en la Casa Blanca, las próximas decisiones de la Fed bajo el liderazgo de Donald Trump estarán bajo un intenso escrutinio, a medida que el país navega por un panorama económico incierto.












