El proceso de venta del Grupo El Comercio (GEC) entra en una etapa decisiva tras el avance de una oferta liderada por Francisco Picasso Candamo, del Grupo Picasso, propietario de Medifarma, y Emilio Rodríguez Larraín. El acuerdo por el control del holding de medios habría alcanzado alrededor del 60% de adhesión de los actuales accionistas. Esto supera el umbral inicial requerido y consolida el avance de la operación en el mercado local de medios.
De acuerdo con fuentes citadas por Semana Económica, los compradores ya habían logrado que más del 50% de los accionistas acepten vender sus acciones antes de que se cerrara el plazo de la oferta para sumar nuevas participaciones. Con ello, la operación quedó encaminada a superar el umbral necesario para avanzar en el control del Grupo El Comercio. El proceso se dio días antes del cierre de adhesiones, previsto para el martes 26 de mayo.
Un proceso con plazos clave
Tras consolidarse una adhesión mayoritaria, se activa un periodo de 30 días para que los accionistas minoritarios restantes, que representan cerca del 40%, evalúen si ejercen su derecho preferente de compra. En este escenario, diversas fuentes señalaron que el Grupo La República, con una participación relevante en Plural TV (América TV y Canal N), no tendría intención de ejercer dicho derecho. En cambio, optaría por mantener su posición accionaria bajo la nueva estructura de la operación.
La operación se desarrolla bajo una estructura compleja de negociación entre accionistas, donde los acuerdos de compraventa ya firmados son determinantes para el desenlace. El avance del proceso reduce significativamente la incertidumbre sobre el control futuro del holding. Sin embargo, aún queda pendiente la decisión del bloque minoritario, que podría influir en los pasos finales de la transacción.
El deal entra a su fase final
En paralelo, el periodista Paolo Benza ha señalado que la operación por El Comercio avanza hacia su cierre tras haberse asegurado el umbral mínimo exigido del 55%, consolidándose el respaldo mayoritario entre los accionistas. Según su análisis, la familia Picasso habría fortalecido su posición con apoyo de financiamiento bancario, lo que permitiría cerrar la transacción en mejores condiciones de lo inicialmente esperado. No obstante, el precio final sería considerablemente menor al especulado en el mercado.
Benza detalla que el valor de compra se ubicaría en torno a los 33 centavos de dólar por acción, por debajo de los 50 centavos que se manejaron en versiones iniciales. Este nivel de valorización ha sido interpretado como una adquisición a un precio relativamente bajo en comparación con intentos previos de compra del grupo antes de la pandemia. Parte del pago, además, estaría sujeto a condiciones específicas dentro del acuerdo final.
Estructura del deal y actores clave
En la operación también participan los Rodríguez Larraín, quienes actúan como socios minoritarios y como facilitadores del acercamiento entre los compradores y los actuales accionistas. El financiamiento principal estaría respaldado por el Banco Santander, mientras que el control efectivo del proceso recae en los Picasso Candamo. Según la información difundida, esta estructura busca asegurar la viabilidad financiera y la continuidad operativa del conglomerado de medios.
Otros actores del proceso incluyen a Hernán Garrido Lecca, quien no forma parte de la oferta pero habría tenido un rol como facilitador de la transacción. Su participación podría otorgarle influencia en la nueva estructura una vez concretada la operación. En paralelo, se mencionan intentos de terceros actores por buscar alternativas de compra o bloquear la transacción, lo que refleja la complejidad del proceso.
Escenario abierto y posibles decisiones finales
Entre los accionistas minoritarios se encuentra Marta Meyer, quien habría explorado alternativas para una eventual oferta a mayor valor, en torno a los 54 centavos por acción. También se menciona la participación de actores vinculados a fondos de inversión que evaluaron su ingreso al proceso en etapas previas. Estas gestiones reflejan que aún existe movimiento en el bloque minoritario, aunque con menor peso frente al avance del acuerdo principal.
Asimismo, los Mohme, socios minoritarios en las televisoras del grupo, tendrían en principio la decisión de no ejercer su derecho de preferencia, aunque no se descartan cambios de último momento. De no concretarse nuevas ofertas ni ejercicio de preferencia, la operación deberá ser notificada a Indecopi para la evaluación de control previo de concentraciones. Este proceso regulatorio podría extender los plazos antes del cierre definitivo del deal.
Un cierre de ciclo en el mercado de medios
De acuerdo con las versiones recogidas, el proceso apunta a consolidarse en manos de la familia Picasso, aunque aún no se descarta la aparición de nuevas variables en la etapa final. El avance del acuerdo sugiere que la venta del Grupo El Comercio se encuentra en su fase más avanzada. En el sector, el movimiento es visto como uno de los más relevantes en la industria de medios en los últimos años.
En este contexto, distintos analistas consideran que el cierre de la operación marcaría el fin de una etapa histórica en la dirección del grupo por parte de los Miro Quesada. Aunque el proceso aún no está completamente cerrado, la tendencia apunta a una reconfiguración del control accionario en el corto plazo. El mercado permanece atento a los próximos pasos regulatorios y financieros que definirán el desenlace final.












