Las visitas a tiendas en centros comerciales y locales a puerta de calle en Perú iniciaron el 2026 con un crecimiento de 1.54% en enero, en medio del contexto de la campaña electoral. Este resultado extendió el dinamismo observado en los últimos meses del 2025; no obstante, la tendencia comenzaría a modificarse en marzo. Según el último informe de Poken Perú Retail, este giro está vinculado a la denominada crisis del gas.
En febrero, las lluvias intensas asociadas al Niño Costero afectaron regiones como Piura y Arequipa. A pesar de ello, la concurrencia a los comercios no registró impactos negativos ni alteraciones significativas en su desempeño. Por el contrario, las visitas en tiendas ubicadas en malls y a puerta de calle crecieron 3.9%, lo que confirmó la continuidad del flujo de consumidores.
Solo en los locales en los centros comerciales, el incremento fue superior en comparación con el mismo mes del año previo. La afluencia en estos espacios avanzó 5.63% frente a febrero del 2025. Este resultado reflejó un mejor desempeño relativo dentro del sector. Así, los malls mantuvieron su capacidad de atracción de visitantes.
Impacto de lluvias y desempeño regional
En Arequipa, donde se registraron desbordes de torrenteras e inundaciones, la asistencia a comercios se mantuvo en crecimiento. Los establecimientos de Mall Aventura y Real Plaza aumentaron sus visitas en 7.4% y 7.3%, respectivamente. Este comportamiento evidenció que las precipitaciones no afectaron directamente a estos puntos comerciales. En consecuencia, la afluencia continuó en terreno positivo.
En Piura, el desempeño fue mixto, según el informe de Poken Perú Retail. Mientras Real Plaza registró un aumento de 31.5% en sus visitas, Open Plaza mostró una caída de 16.2%. Este contraste puso en evidencia diferencias en el comportamiento entre operadores; sin embargo, el balance general indicó que las lluvias no tuvieron un impacto determinante en la concurrencia.
De este modo, las precipitaciones no generaron una afectación significativa en las visitas a tiendas. No obstante, se anticipó que marzo presentaría un escenario distinto por factores ajenos al clima. En particular, las restricciones a la movilidad marcarían un punto de inflexión y modificarían la tendencia observada en los meses previos.
Impulso de campaña escolar y categorías
El crecimiento de febrero estuvo impulsado principalmente por la campaña escolar, que dinamizó la demanda en diversas categorías. Los segmentos vinculados a esta temporada lideraron el aumento en la afluencia, con un mayor interés por productos asociados al inicio de clases. En ese contexto, las tiendas de moda infantil y accesorios registraron un incremento de 14.33%, mientras que el rubro de calzado avanzó 7.01%.
Este dinamismo también se reflejó en productos como mochilas, maletas y artículos de cuero, que registraron una mayor rotación durante el periodo. Estas categorías contribuyeron a elevar el flujo de visitantes en los comercios, consolidando el buen desempeño del mes. En contraste, algunos segmentos mostraron ligeras caídas en la concurrencia, como las tiendas de belleza, que retrocedieron 0.15%, y las de decohogar, que disminuyeron 1.38%.
En conjunto, el comportamiento evidenció que el consumo de los hogares se mantiene sólido y con capacidad de sostener la demanda. En medio del contexto electoral, no se observó un nivel de incertidumbre que limite el gasto familiar ni altere de forma significativa las decisiones de compra. Esta situación permitió mantener la afluencia durante febrero; sin embargo, el escenario cambia en marzo por factores distintos al clima.
Impacto de la crisis del gas y perspectivas
En marzo, la implementación del teletrabajo y las clases remotas, en medio de la escasez de gas natural, afectó la movilidad en distintas zonas. A ello se sumaron restricciones al suministro para vehículos particulares tras la ruptura de un ducto en Cusco, lo que acentuó las limitaciones en el desplazamiento. Estas medidas impactaron directamente en la concurrencia a los comercios y, como resultado, se redujo el flujo de visitas.
Durante la semana en que se aplicaron estas disposiciones, las visitas a comercios en Lima cayeron más de 30% frente a la semana previa, reflejando un ajuste inmediato en el comportamiento del consumidor. Este descenso marcó el inicio de semana más bajo del año y evidenció la sensibilidad del sector ante factores externos. La menor circulación incidió de forma directa en la afluencia, por lo que el factor energético se consolidó como el principal motivo de la caída.
Pese a este impacto inicial, la afluencia comenzó a recuperarse en los días siguientes, mostrando cierta capacidad de ajuste del mercado. La tendencia apunta a retomar el dinamismo observado en enero y febrero, aunque de manera progresiva y aún con cautela. Aun así, el balance de marzo podría cerrar con una ligera caída; en un escenario más favorable, alcanzaría niveles similares a marzo del 2025.
En cuanto al impacto del Niño Costero, su efecto en las visitas a tiendas se mantiene aún incierto y sujeto a la evolución de las condiciones climáticas. Hasta el momento, las lluvias no han generado un perjuicio tangible en los comercios ni alteraciones generalizadas en la afluencia. Solo un escenario con daños severos en infraestructura urbana podría modificar esta tendencia; por ahora, no se observa una afectación significativa.












