El Gobierno peruano volvió a revisar su proyección de crecimiento económico para este año, ajustándola a un rango de entre 3% y 3,5%, en respuesta a los resultados recientes de la actividad productiva y a un entorno internacional desfavorable. El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Raúl Pérez-Reyes, anunció el martes que la meta original del 3,5% —que en un inicio fue de 4%— ha sido corregida, reflejando un escenario más conservador para la economía nacional.
El ministro explicó: “Tenemos un rango de crecimiento entre 3% y 3,5%, y el 3,5% es un escenario optimista y estamos trabajando para que eso materialice”. Señaló además que alcanzar esa meta dependerá de la estabilidad del entorno internacional. Respecto al próximo año, añadió: “Estamos trabajando en un 3,3%”, aunque advirtió que “se puede afectar positiva o negativamente, depende lo que pase externamente”.
Esta revisión llega en medio de resultados económicos que evidencian una desaceleración significativa. En abril, la actividad económica solo creció un 1,4% respecto al mismo mes del año anterior, marcando el ritmo más lento en un año. La limitación del crecimiento, según analistas, refleja tanto las dificultades internas como los efectos de la coyuntura internacional.
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El ministro Pérez-Reyes advirtió que una posible escalada del conflicto en Medio Oriente podría agravar aún más la situación económica del Perú, al aumentar la volatilidad global y debilitar la confianza de los inversores. Este riesgo se suma a las tensiones comerciales y los aranceles impuestos por Estados Unidos, que han afectado especialmente al sector agroindustrial peruano, exportador de productos como uvas, arándanos y paltas.
Ajuste en la política fiscal
Frente a los crecientes desafíos económicos, el ministro Pérez-Reyes propuso elevar el límite del déficit fiscal permitido del 2,2% al 2,8% del Producto Interno Bruto (PIB), con el objetivo de otorgar mayor flexibilidad al Estado para estimular la economía en un contexto de bajo crecimiento. “No puede ser que el déficit fiscal sea la única preocupación, y no el desarrollo económico del país”, sostuvo, al subrayar la necesidad de encontrar un equilibrio entre disciplina fiscal y políticas de reactivación.
Pese a las dificultades, el Perú continúa destacando en el panorama regional. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la inflación en Lima aumentó 0,13% en junio frente al mes anterior, levemente por encima del estimado de Bloomberg (0,1%). En términos anuales, el alza de precios alcanzó el 1,69%, por debajo del rango meta del Banco Central, lo que refleja una inflación controlada en el país.
Según expertos, esta estabilidad en precios y la apertura a una política fiscal más flexible son factores que podrían permitir a Perú mantener su liderazgo en crecimiento comparado con otros países latinoamericanos, si bien la recuperación plena seguirá dependiendo de la evolución del escenario internacional y de las políticas internas.












