El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publicó el Marco Macroeconómico Multianual en el que revisa sus proyecciones de crecimiento para la economía peruana situándola esta vez en 1,1%. La proyección previa fue de 2,5%, la misma que, a su vez, corrigió la anterior que se había situado en un crecimiento de 3,1%.
El retroceso proyectado por el MEF se debe al “deterioro de la actividad económica en el primer semestre afectada por la conflictividad social, choques climatológicos adversos como el ciclón Yaku y el fenómeno El Niño (FEN); y condiciones de financiamiento y contexto externo menos favorables”.
El sector más golpeado este año sería la pesca (-27,9%), que se vio afectada debido a la cancelación de la primera temporada de pesca de anchoveta a consecuencia de los efectos climáticos, lo que impactó también de forma negativa en el procesamiento de pescado de la manufactura primaria.
Sin embargo, para el 2024 se espera una recuperación de la pesca con un crecimiento de 20,4%. En tanto, el sector minería e hidrocarburos tendría un avance de 6,2% en este 2023, mientras que el sector construcción retrocedería 3,4%.
Para el 2024, se espera crecer un 3,0%, frente a la expansión de 3,4% previsto antes, según las nuevas proyecciones del Ministerio de Economía.
LEA TAMBIÉN: Inversión privada disminuyó un 8,3% en el segundo trimestre: ¿Qué factores influyeron?
Las proyecciones al detalle
Para el Gobierno, la economía peruana encontrará su impulso en la mejora de la demanda interna, especialmente a través del gasto privado, impulsado por la recuperación de las expectativas empresariales y una disminución de las tensiones sociales.
No obstante, la inversión privada mostraría una caída de 4,5% afectada tanto por el deterioro de la inversión minera debido a la finalización de Quellaveco y la postergación de proyectos mineros, aunque se recuperaría en el 2024 (2,2%).
El informe apunta que la inversión privada volvería al tramo positivo gracias a la recuperación de la inversión no minera (dinamismo de la inversión en infraestructura e hidrocarburos), el fortalecimiento de las expectativas de inversión, y las condiciones financieras más flexibles. Por el contrario, la inversión minera seguirá afectada por el retraso en el inicio de nuevos proyectos.
El consumo privado también crecería por debajo del 2% en el 2023, y la inversión pública tendría un avance de 4,5%.
Fortalezas macrofiscales
En el informe, el MEF destacò las fortalezas macrofiscales del país, señalando que el Perú tiene una sólida posición fiscal y una deuda pública relativamente baja en comparación con sus pares regionales. Esta situación permite al país enfrentar los desafíos actuales sin comprometer la sostenibilidad de sus finanzas públicas.
Así, el déficit fiscal se irá reduciendo anualmente hasta alcanzar el 1% del PBI en 2026 y 2027. Los ingresos fiscales crecerán en promedio 3,1% real entre 2025-2027 consistente con la recuperación de la economía, mientras que el gasto público registrará incrementos anuales promedio de S/ 9 mil millones, a pesar de ir convergiendo gradualmente en términos del PBI a los niveles precovid, enfocado principalmente en la inversión pública.
Por su parte, la deuda pública se reduciría gradualmente desde 33,3% del PBI en 2025 a 31,9% del PBI en 2027, continuando por debajo del promedio de economías emergentes (76,3% del PBI) y de América Latina (69,9% del PBI) en el horizonte de proyección, lo cual permite preservar la sostenibilidad fiscal del país.
Proyección a largo plazo
Según las nuevas proyecciones del MEF, el Perú está en camino de liderar el crecimiento económico en la región en los próximos años. El PBI peruano alcanzaría una tasa de crecimiento de 3,1% en promedio en este periodo, superior a lo que registraría Colombia (2,9%), Chile (2,2%) y México (1,8%).
La entidad asegura que con una estrategia de manejo fiscal prudente y responsable, el país está bien posicionado para continuar su recuperación gradual, estimulando la inversión y generando nuevos motores de crecimiento para el beneficio de la población.












