El emblemático local de Falabella en la calle Florida, Buenos Aires, permanece vacío desde que la cadena chilena se retiró de Argentina en 2021. A pesar de que su precio de alquiler se ha reducido un 33% en los últimos 12 meses, todavía no ha logrado captar el interés de posibles inquilinos, reporte El Cronista. Actualmente, el espacio se ofrece por US$ 50.000 mensuales, en contraste con los US$ 75.000 que se pedían hace un año.
El local, ubicado en Perón al 200, cuenta con una superficie total cubierta de 7.300 metros cuadrados distribuidos en cuatro niveles: dos subsuelos, planta baja y primer piso, cada uno con aproximadamente 2.000 m2. A pesar de su ubicación privilegiada, en el corazón del Microcentro de Buenos Aires, la demanda por espacios comerciales de este tamaño ha disminuido considerablemente.
El desafío de alquilar un espacio tan grande como el que dejó Falabella
Según Martín Potito, director de la división de oficinas de LJ Ramos, la inmobiliaria encargada de la propiedad, la falta de interés por parte de inquilinos se debe a la dificultad de encontrar empresas que necesiten un espacio tan amplio en el contexto actual. “Hoy en día, los locales tan grandes no se están ocupando. Una buena opción sería dividirlo para conseguir más de un locatario”, explicó Potito. Sin embargo, la propuesta de dividir el inmueble no ha avanzado, lo que ha complicado aún más su alquiler.
Este problema es compartido con otros locales históricos, como el edificio ‘La Favorita’ en Rosario, que también perteneció a Falabella. En ese caso, se optó por dividir el espacio, inspirado en las famosas Galerías Lafayette de Francia, lo que permitió una mejor ocupación.
Un microcentro en proceso de recuperación
El contexto económico y social del Microcentro de Buenos Aires también juega en contra del éxito de encontrar un inquilino para el local. Tras la pandemia, la zona aún no ha logrado una recuperación completa, y aunque algunas oficinas han vuelto a operar, el flujo de visitantes en la arteria comercial de Florida ha disminuido considerablemente. Esto ha afectado la demanda por grandes superficies comerciales, como lo confirma Jorge Gayoso, broker de LJ Ramos: “Tenemos visitas, pero no hay interesados firmes”.
El mercado no parece dispuesto a que un solo jugador institucional absorba la totalidad de los 7.300 m2 del local. La situación económica del país, sumada a la transformación del comercio físico, hace que cada vez sea más difícil encontrar empresas dispuestas a asumir espacios de este tamaño. Sin embargo, la esperanza se mantiene: Landmark, una cadena local, logró ocupar un espacio similar en Unicenter, otro de los grandes locales que dejó Falabella tras su salida.
¿Cuál es el futuro del local?
Si bien aún se espera encontrar una solución, todo apunta a que la mejor opción para el icónico local de Florida sería dividirlo en partes más manejables para varios inquilinos. Sin embargo, esto depende de la decisión de los propietarios y de la evolución del mercado inmobiliario en la zona.
Por ahora, el local que albergó a Falabella, antes ocupado por Gath & Chaves y posteriormente por The Royal Bank of Canada, sigue siendo un desafío para el sector inmobiliario argentino, reflejando los profundos cambios en el comercio minorista y la situación económica del país.













