La pugna sobre la exclusividad de los servicios esenciales en el megapuerto de Chancay comienza a cimentar un futuro inhóspito para las inversiones que está realizando Cosco Shipping Ports Chancay Perú (CSPCP).
El consorcio, conformado por la naviera china Cosco Shipping (60% de participación) y la minera peruana Volcan (40%), viene analizando las medidas legales que tomará luego de que la Autoridad Portuaria Nacional (APN) denunciara que la empresa no podría operar con exclusividad los servicios esenciales de la infraestructura.
Según la APN, el directorio que entonces en 2021 firmó el contrato con CSPCP desconocía que dicha entidad no tenía facultad legal para otorgar esa credencial. No obstante, la actual gerencia busca promulgar un marco jurídico para evitar disidencias con la concesionaria.
La postura diferida de la APN llega tres años después, a lo que la compañía considera una falta a la idoneidad de las relaciones público-privadas. “Fue todo un proceso largo, riguroso, que hemos seguido con la autoridad y desarrollado de manera exhaustiva. Por tales razones es que la APN nos otorgó este uso exclusivo con los servicios esenciales y eso era importante para decidir si se invertía, definir el monto de la inversión y el diseño técnico del puerto”, sostuvo Carlos Tejeda Mera, gerente general adjunto de CSPCP.
Cosco Shipping evalúa el futuro del puerto de Chancay
Este lunes 1 de abril, se realizó una sesión de la Comisión Especial del Proyecto de Chancay del Congreso. En la cita, el consorcio, la APN, Ositran y la Contraloría fueron invitados para esclarecer el pedido de nulidad de exclusividad que tiene Cosco Shipping sobre el terminal peruano.
“Para nosotros, por el diseño del proyecto y en beneficio del país, [la exclusividad] era un elemento importante. ¿Por qué? Porque esta es una inversión 100% privada con el riesgo 100% privado. Si bien el puerto tendrá una gran utilidad pública, no se puede dejar de lado que toda la inversión es realizada por los accionistas”, señaló el gerente.
El almirante mencionó que la matriz de la empresa que desarrolla el Megapuerto de Chancay evalúa no continuar con las inversiones tecnológicas e industriales previstas para las próximas etapas de la obra. La primera fase, cuya inversión asciende a US$1.300 millones, dará inicio el próximo mes de noviembre.
“Cosco viene evaluando los impactos que esta medida está produciendo en el desarrollo del proyecto para ver qué decisiones se pueden tomar desde el punto de vista empresarial y apersonarnos a los procesos a los que hemos sido llevados”, señaló Carlos Tejeda Mera. El monto total de inversión para el proyecto supera los 3.500 millones de dólares.
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El terminal Portuario de Chancay será un puerto multipropósito que movilizará carga en contenedores, carga general, carga a granel no mineral, carga líquida y carga rodante. Una vez concluida todas sus etapas, se convertirá en el hub portuario de Sudamérica, lo que elevará a Perú en competitividad logística.
“Nosotros somos un puerto robotizado y automatizado, orientado a dos criterios: proveer una seguridad extrema contra delitos y darle mayor productividad al manejo de carga en beneficio del país. Si la APN no nos otorgaba la exclusividad, el diseño hubiera sido muy distinto”, indicó el gerente.
En relación a lo anterior, Carlos Tejeda sentenció: “Lamentamos que tres años después de la evaluación aprobada por el Estado se pretenda anular, lo que constituye una seria afectación a la seguridad jurídica para las inversiones privadas”.












