Cinco meses después de la inauguración del megapuerto de Chancay, el flujo de inversiones internacionales ha comenzado a dinamizar las zonas cercanas. Delegaciones empresariales provenientes de países vecinos y asiáticos llegan con interés en aprovechar las ventajas logísticas del primer puerto inteligente de Sudamérica. Este nodo comercial, impulsado por Cosco Shipping Ports Chancay con una inversión inicial de 1,300 millones de dólares, proyecta una inversión total superior a los 3,500 millones de dólares.
Gracias a su conexión directa con el Puerto de Shanghái, Chancay reduce en 20% los costos de transporte marítimo y acorta el tiempo de navegación de más de 30 a solo 23 días. Este ahorro ha potenciado las exportaciones de productos agrícolas y minerales como el cobre, al tiempo que facilita la importación de autos eléctricos y tecnología desde China.
“China ve con buenos ojos la ampliación de los horizontes de la cooperación bilateral. Estamos dispuestos a hacer los esfuerzos, junto con el Perú, para llevar la asociación estratégica integral a nuevos peldaños en mayor beneficio de ambos pueblos”, declaró el presidente Xi Jinping durante la inauguración. El director ejecutivo de ProInversión, Luis del Carpio, señaló que “grandes empresas internacionales vienen atraídas por el megapuerto de Chancay”, confirmando el interés global por participar en el desarrollo del área.
Brechas urbanas frente al crecimiento acelerado
Pese al avance portuario, las localidades cercanas enfrentan brechas importantes en servicios básicos. La Autoridad Nacional de Infraestructura (Anin) planea ejecutar 21 proyectos por más de 2,000 millones de soles, enfocados en salud, saneamiento, vivienda, transporte, seguridad, defensa y agricultura. En paralelo, ProInversión evalúa opciones de inversión a través de asociaciones público-privadas, obras por impuestos y proyectos en activos, con el fin de consolidar el corredor económico en torno al megapuerto.
El Congreso aprobó recientemente la creación de un fondo social para el desarrollo de Chancay, que se financiará con el 20% de la recaudación aduanera marítima en la provincia de Huaral. Este mecanismo busca cerrar las brechas de infraestructura y servicios públicos, con un reglamento que el Ejecutivo deberá emitir en un plazo de 90 días desde su promulgación.
En apoyo a una planificación estratégica, el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP) y el Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico (CECHAP) presentaron el “Observatorio de Chancay”, que reúne propuestas de política pública, investigaciones y análisis para el desarrollo sostenible en torno al megapuerto.
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Capacitación municipal y planificación urbana
Para Joanna Kámiche, directora del CIUP, esta inversión representa una gran oportunidad para que el Estado genere condiciones que permitan a la inversión privada beneficiar directamente a los ciudadanos. “Son recursos, millones adicionales que, con las proyecciones, van a subir. Entonces, la municipalidad debe estar en capacidad de gastar y para ello deben contar con proyectos priorizados previamente identificados, diseñados y aprobados en el sistema de inversión pública”, afirmó.
Además, Kámiche subrayó la necesidad de capacitar a los funcionarios locales para gestionar los crecientes volúmenes de inversión. “Siempre miraba a Chancay como la oportunidad de planificar una ciudad […] podemos tener la oportunidad de contar con un laboratorio de gran inversión, porque la literatura te dice que las grandes inversiones movilizan inversiones a los alrededores”, añadió.
En esa línea, recalcó que “Chancay debe ser un ejemplo de cómo se deben planificar las ciudades” y advirtió que aún hay retrasos: “No hicimos la tarea como deberíamos, ya estamos con la inversión operando. Lo que necesitamos es ponernos al día. Creo que los gobiernos locales en los alrededores todavía no se dan cuenta de la importancia del tema”.
Crecimiento poblacional y obras estratégicas
El investigador del CECHAP, Omar Narrea, resaltó los avances logísticos del puerto: “Hay una meta de mover 200,000 contenedores el primer año y el avance ha sido positivo, como para decir que se está moviendo en esa dirección”. Asimismo, detalló que ya han partido siete naves directamente a Shanghái y se proyecta alcanzar los 500,000 contenedores en 2027, fortaleciendo la economía local.
Sin embargo, Narrea enfatizó que para atraer inversión inmobiliaria y otras iniciativas privadas, se requiere aprobar cuanto antes los planes de desarrollo urbano de Chancay y Huaral, así como el Plan de Acondicionamiento Territorial. Aclaró que sin este marco legal, no es posible definir qué terrenos tendrán uso agrícola, urbano o industrial, lo cual limita el ingreso de capitales.
Actualmente, en Chancay residen cerca de 70,000 personas y se espera que la población aumente en 10,000 más debido a la operación del puerto. Narrea concluyó que “es un buen momento” para adoptar medidas estratégicas, y subrayó la necesidad de ejecutar obras como la vía de evitamiento Chancay–Chancaillo, tramos uno y dos. Además, pidió que la Autoridad Nacional Autónoma, liderada por la PCM, coordine con los ministerios la aprobación de los planes urbanos que permitan destrabar las inversiones.
Según el Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales de la Asociación de Exportadores (CIEN-Adex), las exportaciones peruanas pasaron de 6,332 millones de dólares en el año 2000 a 74,700 millones de dólares al cierre de 2024. Este dinamismo generó más de 4.4 millones de empleos entre directos, indirectos e inducidos.
De esa cifra, 2.67 millones de empleos pertenecen al sector no tradicional, mientras que 1.75 millones corresponden al sector tradicional. Este contexto resalta la relevancia del megapuerto de Chancay como catalizador de desarrollo económico y social en el país, al integrarse estratégicamente al comercio internacional con Asia.












