La candidata izquierdista Claudia Sheinbaum hizo historia al ser electa el domingo como la primera presidenta de México con una abrumadora ventaja, y tendrá el enorme desafío de contener la violencia del narcotráfico y de género que mata a unas 30 000 personas al año.
Sheinbaum, postulada por el partido oficialista Movimiento Regeneración Nacional (Morena), obtuvo entre el 58% y el 60% de los votos, superando por más de 30 puntos a su rival de centroderecha, Xóchitl Gálvez, según el conteo rápido del Instituto Nacional Electoral (INE). Gálvez obtuvo entre el 26% y el 28% de los votos.
Sheinbaum asegura mayoría en el Congreso
Sheinbaum, una destacada científica de 61 años y exjefa de Gobierno de Ciudad de México (2018-2023), basó su campaña en la continuidad de los proyectos del actual presidente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El Instituto Nacional Electoral (INE) de México reveló –con el 87% del escrutinio– la “irreversible” victoria de Sheinbaum en los recientes comicios.
Su triunfo no solo marca un momento histórico al ser la primera mujer en alcanzar la presidencia de México, sino también porque ha logrado ampliar el respaldo electoral de su predecesor, AMLO, quien deja el cargo con altos índices de popularidad.
Los resultados preliminares también indican que el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), en alianza con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), obtendrá una mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso.
Esto permitirá a Sheinbaum impulsar las reformas constitucionales que quedaron pendientes durante el mandato de AMLO sin necesidad de negociar con la oposición. Este nivel de poder legislativo no se veía desde los tiempos del presidente José López Portillo en la década de 1970, según Expansión.
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“No llego sola. Llegamos todas”
En su discurso de victoria, Sheinbaum enfatizó su compromiso con un México plural, diverso y democrático. Afirmó que su gobierno garantizará las libertades de expresión, prensa, reunión y movilización, y respetará la diversidad política, social, cultural y religiosa, así como la diversidad de género y sexual. Prometió un gobierno honesto, sin corrupción ni impunidad, y con una estricta disciplina financiera y fiscal.
“No llego sola. Llegamos todas, con nuestras heroínas que nos dieron patria, con nuestras ancestras, nuestras madres, nuestras hijas y nuestras nietas”, añadió en un hotel de la capital mexicana, mientras sus seguidores la arengaban al grito de “¡Presidenta!” y le pedían fotos.
“Por el bien de todos, primero los pobres”, prometió poco después en un discurso en el Zócalo ante miles de seguidores que la vitoreaban, y se comprometió a continuar el legado del actual mandatario, Andrés Manuel López Obrador.
Tanto Xóchitl Gálvez, candidata por el Frente Amplio, como Jorge Álvarez Máynez, candidato de Movimiento Ciudadano, reconocieron la victoria de Sheinbaum y la felicitaron por su logro histórico.
Por otro lado, el presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador, también extendió sus felicitaciones a su compañera de partido, resaltando que Sheinbaum es la primera mujer en ser presidenta en los 200 años de historia de la república mexicana, y que ha obtenido más votos que cualquier otro presidente en la historia del país.














