BBVA Research proyecta que el Producto Bruto Interno (PBI) habría desacelerado su crecimiento en marzo y se habría ubicado en un rango de entre 1% y 2%, en un contexto afectado por la interrupción del suministro local de gas asociada a fallas en el ducto de la Transportadora de Gas del Perú (TGP). Este evento impactó el desempeño de distintos sectores de la economía y condicionó la expansión mensual.
“La actividad habría moderado su crecimiento debido a la interrupción en el suministro local de gas”, indicó BBVA Research mediante un reporte, al precisar que este choque de oferta restó aproximadamente dos puntos porcentuales a la variación interanual. El informe añadió que este efecto respondió a un problema puntual de oferta más que a un deterioro de la demanda interna.
Impacto en sectores energéticos
Las restricciones operativas golpearon con mayor intensidad a los sectores más dependientes de la energía. Hidrocarburos, electricidad, transporte y manufactura registraron limitaciones en sus operaciones durante el mes, lo que redujo sus niveles de producción. A pesar de ello, el reporte subrayó que se trató de una disrupción transitoria vinculada a la oferta.
En paralelo, los indicadores de demanda mantuvieron un desempeño positivo en el mismo periodo. BBVA Research sostuvo que “los indicadores de demanda continuaron mostrando fortaleza”, lo que sugiere una desacumulación de inventarios en marzo como mecanismo de ajuste ante la menor producción en algunos sectores. Este comportamiento permitió sostener parte de la actividad económica.
El comportamiento del consumo mostró resultados mixtos durante el mes analizado. Por un lado, las importaciones de bienes de consumo se aceleraron, mientras que la venta de vehículos perdió dinamismo frente a febrero, aunque se mantuvo en niveles elevados. Asimismo, el indicador de consumo basado en Big Data elaborado por la entidad evidenció una moderación.
Inversión con señales mixtas
La inversión presentó señales divergentes en marzo, con algunos indicadores avanzando y otros perdiendo impulso. El consumo interno de cemento, medido a través de despachos, registró una aceleración respecto a periodos previos. En contraste, las importaciones de bienes de capital crecieron a tasas de dos dígitos, pero con menor dinamismo frente al mes anterior.
El resultado de marzo contrastó con el desempeño de febrero, cuando el PBI avanzó 3.68% interanual. Esa cifra superó el consenso de analistas de Bloomberg (3.4%) y el registro de enero (3.5%). Con ello, la economía acumuló una expansión de 3.6% en el primer bimestre del año.
BBVA Research explicó que el crecimiento de febrero se sustentó principalmente en el componente no primario de la economía. Este segmento se expandió 4.3% gracias al impulso de la inversión privada y la solidez del mercado laboral. Sectores como comercio —con un avance de 6.1%, el mayor desde marzo de 2022— y construcción (8.9%) lideraron el crecimiento, junto con la manufactura no primaria y los servicios.
Balance y proyecciones económicas
El componente primario de la economía registró una contracción de 0.5% en febrero debido al retroceso de la pesca y la producción de hidrocarburos. Este resultado ocurrió a pesar del avance de la minería metálica impulsada por el cobre y del crecimiento moderado del sector agropecuario. En este último caso, la actividad agrícola enfrentó efectos adversos por anomalías climáticas.
La actividad económica, medida en términos desestacionalizados, se mantuvo en niveles similares a los de enero. Bajo este escenario, BBVA Research estimó que, si el nivel de producción de febrero se sostuviera durante todo el año, el crecimiento de 2026 alcanzaría 2.1%. Sin embargo, la entidad mantiene su proyección anual en 2.9%, al considerar que la desaceleración de marzo responde a factores transitorios.
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