Perú se encuentra a un paso de declarar en emergencia el mercado de comercialización de combustibles, en medio de un contexto de alzas internacionales. El viceministro de Hidrocarburos, Marco Agama Rodríguez, explicó que en el país la actividad y los precios vinculados al petróleo, el crudo y sus derivados se determinan por la dinámica de la oferta y la demanda.
En ese marco, el funcionario señaló: “Hemos tenido un tema exógeno. Desde el 26 de febrero, cuando se inició la guerra en el Medio Oriente […] y se dio el problema en el estrecho de Ormuz, empezó un incremento de precios [en el mundo] que no se pudo controlar […] De hecho, no es solo el precio del barril lo que empieza a encarecer el combustible. Al existir un flujo de barcos con mayor riesgo, las primas de seguros de los barcos se han ido al 1,000%″.
Dependencia del crudo importado
El Perú, al ser un país importador de petróleo, enfrenta un impacto directo cuando varían las cotizaciones internacionales. En promedio, el consumo nacional equivale a 240 mil barriles diarios de crudo, mientras que la producción local se ubica entre 30 mil y 40 mil barriles por día.
Durante su intervención, el viceministro indicó que en febrero el galón de diésel costaba S/ 8.32, pero hacia mayo llegó a S/ 14.18. Por su parte, el diésel registró un incremento de 70%, mientras que los gasoholes aumentaron en 78% y el GLP, también importado, subió en 43%.
El funcionario, sin embargo, mostró cierto optimismo al señalar que en los últimos días las cotizaciones internacionales del combustible han evidenciado, pese a fluctuaciones, una leve tendencia a la baja. “Esperamos y confiamos que esa tendencia continue y muchos de los problemas [en Perú, vinculados al alza del combustible] se resuelvan. Pero, dependemos de una externalidad. Nosotros no fijamos [este precio], es nuestra gran dependencia del petróleo importado”.
Decreto en evaluación gubernamental
En ese contexto, el representante del Ministerio de Energía y Minas (Minem) informó que la cartera venía elaborando un decreto supremo para declarar en emergencia el mercado de comercialización de combustibles a escala nacional, además de establecer una lista de productos esenciales —como diésel B5, gasolinas, gasoholes y GLP— para asegurar el abastecimiento energético.
Este proceso, no obstante, cambió de instancia. La responsabilidad de promulgar el decreto supremo ya no recaerá en el Minem, sino en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), debido a su vínculo con entidades adscritas a esta como el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) y el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), que cumplen funciones de supervisión de precios y fiscalización ante posibles prácticas especulativas o de acaparamiento.
“Qué buscábamos con este decreto supremo: una protección y defensa al consumidor ante la especulación de precios y acaparamiento del producto, y garantizar el abastecimiento de combustibles in el país”, explicó el viceministro. El representante del Minem precisó que, por esta articulación institucional, el decreto será emitido finalmente por la PCM.
Marco Agama puntualizó que: “Ya hemos remitido toda la información a la PCM. Está activa para promulgar este decreto supremo de emergencia, que debe materializarse en los días siguientes. Como menciono, saldrá de la PCM con las cláusulas que va a vincular en las acciones tanto de Osingermin e Indecopi”.












