El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener las tasas de interés en el rango objetivo del 4,25% al 4,50%. Esta decisión marca la segunda pausa consecutiva en su política monetaria, tras la establecida en enero. La medida responde a una combinación de incertidumbre en el panorama económico y señales de estabilidad en el empleo y la inflación.
En su comunicado, la Fed reconoció que los riesgos sobre la economía han aumentado. “Los indicadores recientes sugieren que la actividad económica ha seguido creciendo a un ritmo sólido. La tasa de desempleo se ha estabilizado en un nivel bajo en los últimos meses y las condiciones del mercado laboral siguen siendo sólidas. La inflación sigue siendo algo elevada”, señaló el organismo.
Ajustes en la reducción del balance
Junto con la decisión sobre las tasas, la Fed anunció cambios en su programa de reducción de balance. A partir de ahora, disminuirá la reinversión de los vencimientos de bonos del Tesoro de 25.000 millones de dólares a 5.000 millones de dólares mensuales. Sin embargo, las titulizaciones hipotecarias se mantendrán en el nivel actual de 35.000 millones de dólares.
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El Banco Central aseguró que continuará evaluando los datos económicos antes de modificar su estrategia. “El Comité está preparado para ajustar la postura de la política monetaria según corresponda si surgen riesgos que puedan impedir la consecución de los objetivos de empleo máximo e inflación del 2%”, explicó la entidad en su informe.
La decisión de mantener las tasas no fue unánime. Christopher Waller, miembro del FOMC, mostró su desacuerdo con la modificación en la reducción del balance, aunque apoyó la pausa en las tasas de interés.
Proyecciones económicas revisadas
La Fed también publicó nuevas estimaciones sobre el desempeño de la economía estadounidense. Según sus previsiones, la tasa de interés se ubicará entre 3,9% y 4,4% en 2025, una revisión al alza respecto a la proyección de diciembre, que la situaba entre 3,6% y 4,1%. Para 2026, se espera un rango de 3,1% a 3,9%, y en 2027, entre 2,9% y 3,6%.
En cuanto al crecimiento económico, el banco central redujo su previsión del PIB para 2025 al 1,7%, cuatro décimas menos que en su estimación anterior. En 2026, el crecimiento sería del 1,8%, dos décimas por debajo de lo previsto previamente. Para 2027, la proyección se ajustó en una décima a la baja, situándose en 1,8%.
Las proyecciones sobre el mercado laboral también reflejan cambios. La Fed estima que la tasa de desempleo alcanzará el 4,4% en 2025, una décima más que en su última previsión. Para 2026 y 2027, se espera que el desempleo se mantenga en 4,3%.
Impacto en empleo e inflación
En cuanto a la inflación, se prevé que cierre 2025 en 2,7%, dos décimas más que en la estimación anterior. La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y los alimentos, se ubicará en 2,8%, tres décimas por encima de la proyección previa. Para 2026, la inflación general se situaría en 2,2%, mientras que en 2027 ambas métricas convergerían en 2%.
El crecimiento económico de Estados Unidos se desaceleró en el cuarto trimestre de 2024, con un incremento anualizado del PIB del 2,3%, por debajo del 3,1% registrado en el trimestre anterior. En el mercado laboral, en febrero se generaron 151.000 empleos no agrícolas, superando los 125.000 de enero, mientras que la tasa de desempleo subió a 4,1%. El índice de precios de gasto de consumo personal, métrica clave para la Fed, se situó en 2,5% en enero, una décima menos que el mes previo. La inflación subyacente, en tanto, cerró en 2,6%, tres décimas menos.
La decisión de la Fed y sus proyecciones generan expectativas en los mercados financieros y en los hogares estadounidenses, ya que marcan la pauta para el crédito, el consumo y la inversión en el corto y mediano plazo.












