La economía peruana ha enfrentado una serie de desafíos en los últimos años, desde la pandemia hasta la inestabilidad política. En este contexto, el comportamiento del consumo de los hogares ha sido un indicador crucial para evaluar la salud económica del país.
Para Apoyo Consultoría, la posibilidad de un rebote del consumo de los hogares en el 2S2024 depende de varios factores interrelacionados. Según Victor Albuquerque, socio de la consultora, la mejora en la generación de empleo y el incremento de los ingresos son positivos, pero la fluctuante inflación y tasas de interés elevadas, junto con una prudencia en la concesión de crédito, sugieren que el rebote del consumo podría ser moderado.
Factores que influirán en el consumo del segundo semestre
- Recuperación del Empleo y los Ingresos
La creación de empleo formal en el sector privado ha mostrado signos de recuperación, aunque aún no se ha recuperado por completo a niveles pre-pandemia. Según Apoyo Consultoría, la masa salarial real ha tenido un incremento moderado en el sector privado (1.2%) y un crecimiento más notable en el sector público (9.2%). Este incremento en los ingresos puede traducirse en una mayor capacidad de consumo, siempre y cuando se mantenga una estabilidad en la creación de empleo.
- Intención de Gasto de los Hogares
Las encuestas realizadas por Ipsos para Apoyo Consultoría revelan que, si la situación económica familiar mejorara significativamente, los hogares peruanos destinarían sus ingresos adicionales principalmente a la construcción, ampliación o remodelación de vivienda (62%), seguido por la contratación de seguros (40%) y la compra de vehículos (25%). Este dato sugiere que, ante una mejora en la economía, los hogares están dispuestos a invertir en bienes duraderos y servicios de largo plazo.
- Prioridades de Gasto
Ante la pregunta de cómo destinarían un ingreso permanente adicional de S/200 mensuales, el 40% de los encuestados indicaron que lo ahorrarían para una compra grande o para emprender un negocio, el 37% lo gastaría en bienes o servicios básicos, y el 23% lo utilizaría para pagar deudas. Esto indica una tendencia hacia la prudencia financiera y la preparación para inversiones mayores, lo cual podría limitar un rebote inmediato del consumo en bienes de corto plazo, pero favorecería la estabilidad a largo plazo.
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Para Victor Albuquerque, de Apoyo Consultoría, la inflación, aunque en proceso de lenta disminución, y las tasas de interés elevadas, siguen siendo factores limitantes. La tasa de interés del Banco Central de Reserva (BCR) se mantiene alta, lo que afecta el costo del crédito y, por ende, la capacidad de los hogares para financiar consumos significativos mediante préstamos.
Asimismo, los bancos han mostrado una mayor cautela en la concesión de crédito debido al incremento de la mora, especialmente en el segmento de consumo y MYPEs. Esta restricción en el acceso al crédito puede frenar el rebote del consumo, ya que limita la capacidad de los hogares para financiar compras importantes.
Proyecciones
Según Apoyo Consultoría, la posibilidad de un rebote del consumo de los hogares en la segunda mitad del año depende de varios factores interrelacionados. Mercados muy afectados durante el 2023, como consumo masivo y tiendas por departamento, también mostrarán un moderado rebote.
A esto se suman los pagos por retiros de fondos previsionales, que también han inyectado liquidez adicional en la economía, contribuyendo a la aceleración del consumo.
Además, la intención de gasto de los hogares muestra una preferencia por inversiones en bienes duraderos y servicios a largo plazo, lo cual indica una posible recuperación más sostenible, aunque menos inmediata. Si bien hay señales positivas, el rebote del consumo de los hogares en el segundo semestre podría ser gradual y dependerá de la estabilidad macroeconómica y la capacidad de las políticas económicas para estimular la demanda interna.
Con una visión prudente pero optimista, se puede esperar que el consumo de los hogares en Perú experimente una recuperación moderada en el segundo semestre de 2024, sentando las bases para un crecimiento más sólido en el futuro.












