La reciente puesta en marcha del nuevo aeropuerto internacional Jorge Chávez, lejos de generar entusiasmo, provocó una ola de críticas por su ineficiente funcionamiento en sus primeros días. Aglomeraciones, retrasos y cancelaciones de vuelos generaron malestar entre miles de pasajeros, quienes ahora exigen una solución inmediata. Ante este panorama, se ha reavivado el debate sobre la posible reactivación del antiguo terminal aéreo ubicado en la avenida Elmer Faucett, como alternativa para vuelos nacionales.
Desde el primer día de operaciones, los reportes en redes sociales evidenciaron largas filas, deficiente señalización y fallas logísticas que provocaron confusión y caos en la zona de embarque. El nuevo aeropuerto, cuya inversión superó los 2 mil millones de dólares, quedó en entredicho tras su apresurada inauguración en medio de la temporada alta. «Mejor que reabran el anterior aeropuerto», escribieron varios usuarios en la red X (antes Twitter), poniendo en duda su capacidad operativa y preparación para recibir al público.
Otros comentarios resaltan que el nuevo aeropuerto aún carece de accesos terminados, como la vía principal que se prevé recién culminar en 2028. «¿Era necesario parar el anterior aeropuerto?», se preguntan decenas de usuarios. Las quejas apuntan a la necesidad de operar con dos terminales: uno para vuelos nacionales, en el antiguo Jorge Chávez, y otro para los internacionales, como ya ocurre en otros países de la región.
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Propuesta política para reactivar el terminal antiguo
La bancada de Perú Libre tomó la delantera y emitió un comunicado en el que responsabiliza al gobierno por la falta de planificación estratégica. En su pronunciamiento, exige que el antiguo terminal vuelva a operar de forma inmediata para vuelos nacionales, además de pedir una revisión del contrato de concesión con Lima Airport Partners (LAP). «Estamos ante un problema logístico que refleja el abandono de la soberanía nacional en favor de intereses privados», indicaron.
Juan Sheput, exministro de Trabajo y analista político, también se sumó a las críticas y propuso tomar como referencia el caso colombiano. «En Colombia, el viejo aeropuerto El Dorado se convirtió en el puente aéreo de vuelos nacionales. Yo no entiendo por qué se ha eliminado el anterior Jorge Chávez si era útil. Esa infraestructura no se debió desechar», declaró en entrevista con Altavoz.pe.
Desde el Congreso, se han presentado solicitudes para que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) evalúe nuevamente el uso del antiguo espacio como complemento al actual aeropuerto. Además, han solicitado una auditoría sobre las condiciones en las que se cerró el terminal anterior y se decidió su conversión en un centro comercial.
Ositrán y LAP: propuestas pasadas y futuro abierto
El Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte (Ositrán) confirmó que en 2021 LAP propuso operar vuelos nacionales desde el antiguo terminal. Sin embargo, el MTC rechazó el plan por no considerarlo «ventajoso» ni «beneficioso» para los usuarios. «El ministerio ni siquiera pidió reformular la propuesta. Simplemente dijo que no», señaló Verónica Zambrano, presidenta de Ositrán, en declaraciones a RPP.
En una entrevista con Cuarto Poder, Zambrano reveló que la actual infraestructura carece de acceso peatonal y que esta vía no estará lista hasta 2028 o incluso 2029. Aun así, dejó abierta la posibilidad de retomar la propuesta anterior. «Dijimos que sí era posible, pero debía garantizarse el beneficio al usuario. Esa alternativa aún puede ser evaluada», comentó.
Actualmente, LAP planea desarrollar una «ciudad aeropuerto» con un centro comercial en el terreno del antiguo Jorge Chávez. Sin embargo, diversos especialistas cuestionan esta decisión al considerar que el espacio podría servir como un segundo terminal, aligerando así la carga operativa del nuevo aeropuerto y mejorando la experiencia de los pasajeros.











