Mientras los analistas intentaban identificar en los resultados del primer trimestre de 2026 una señal clara sobre el estado del consumo en Chile, las empresas del retail terminaron mostrando un panorama mucho más fragmentado. Las cinco compañías de comercio que forman parte del IPSA —Falabella, Cencosud, Ripley, SMU y Cencosud Shopping— reportaron desempeños tan distintos que el sector pareció dividirse en realidades completamente diferentes.
Algunas compañías avanzaron con fuerza, mientras otras registraron fuertes retrocesos. Todo esto ocurrió en un escenario marcado por un desempleo de 8,9%, inflación moderada, tensiones en Medio Oriente y una acelerada transformación digital, factores que dificultan las proyecciones para los próximos meses.
Aunque el balance general del IPSA (principal índice bursátil de Chile) mostró cifras positivas, con las 30 compañías del índice acumulando ganancias por US$3.882 millones entre enero y marzo —8,35% más que un año antes— e ingresos superiores a US$38.856 millones, los resultados también evidenciaron desequilibrios relevantes. Trece empresas empeoraron sus desempeños y apenas cinco firmas concentraron el 47,1% de las utilidades totales.
Falabella consolida recuperación
Falabella fue una de las compañías que mejor reflejó el tono optimista, aunque moderado, del retail chileno en 2026. La empresa obtuvo una utilidad neta de US$253 millones en el primer trimestre, cifra que representó un crecimiento de 22% frente al mismo período del año pasado. El resultado estuvo impulsado por lo que la firma definió como «la sólida rentabilidad operacional de sus negocios».
Además, los ingresos consolidados llegaron a US$3.601 millones, con un avance interanual de 7%, mientras que el EBITDA alcanzó US$584 millones, equivalente a un incremento de 15%. El margen EBITDA se ubicó en 16,2%, por encima del 15,1% registrado en el primer trimestre de 2025.
La compañía también mostró señales de fortalecimiento financiero que el mercado venía esperando desde hace varios trimestres. La razón de deuda neta sobre EBITDA cayó desde 2,5 veces en marzo de 2025 hasta 1,2 veces al cierre de este trimestre, reflejando un importante proceso de desapalancamiento. Ese avance permitió mejorar la clasificación crediticia internacional del grupo desde BB+ hasta BBB-, con perspectiva estable, según informó la empresa. Paralelamente, el negocio digital continuó expandiéndose: las ventas online totalizaron US$805 millones, tras crecer 21%, reforzando así la estrategia omnicanal impulsada por el holding desde 2023.
El desempeño más inesperado provino de Tottus en Chile, cuya operación supermercadista superó las proyecciones de los analistas. A ello se sumó el positivo aporte de Banco Falabella, que incrementó sus ganancias en 18% respecto al mismo período del año anterior y superó los 8,5 millones de clientes activos. Sin embargo, el trimestre también dejó focos de debilidad, particularmente en Argentina, donde menores volúmenes y la depreciación del peso argentino afectaron la operación internacional. Asimismo, Viña San Pedro registró su peor primer trimestre en más de diez años.
Cencosud enfrenta presión en resultados
Cencosud cerró uno de los trimestres más débiles del sector en comparación con las expectativas del mercado. Sus ingresos apenas aumentaron 0,23%, alcanzando US$4.565 millones, afectados principalmente por el impacto cambiario en Argentina. Aun así, las mayores presiones se observaron en la utilidad neta, que cayó 30% hasta US$82,2 millones, mientras que el EBITDA ajustado disminuyó 11,4%, situándose en US$377 millones, con un margen de 8,3%.
La empresa explicó que el deterioro respondió a los efectos del tipo de cambio, al menor rendimiento de las tiendas por departamento y mejoramiento del hogar en Chile y Argentina, además de mayores provisiones por riesgo en el mercado australiano. El portal Supermercados al Día indicó que los resultados estuvieron «por debajo de lo esperado por el mercado».
Pese a ello, el CEO Rodrigo Larraín buscó transmitir tranquilidad y afirmó: «Estamos gestionando con disciplina los desafíos de corto plazo, mientras construimos las capacidades que definirán el futuro de Cencosud». El negocio digital aportó uno de los pocos elementos positivos del trimestre: la penetración online llegó a 15,6% en Chile, con avances de doble dígito en Perú y Colombia, mientras Wong Prime en Perú impulsó el dinamismo del segmento supermercadista.
Ripley resiste con negocio bancario
Ripley Corp., por su parte, reportó ingresos consolidados por US$558 millones, equivalentes a un crecimiento de 2,3% frente al mismo período del año pasado. Sin embargo, sus utilidades retrocedieron 36,3%, configurando el peor desempeño porcentual entre las grandes tiendas por departamento del IPSA.
Las cifras reflejaron un contraste marcado entre negocios: mientras el segmento bancario elevó sus ingresos en 10,1% gracias a una mayor expansión de colocaciones en Chile y Perú, las tiendas enfrentaron un consumo interno todavía debilitado y menores márgenes. Uno de los factores que afectó de manera puntual a Ripley fue la aplicación de la normativa de prefijos telefónicos, que redujo temporalmente el contacto con clientes morosos y afectó las labores de cobranza.
En ese escenario, la mora superior a 90 días aumentó desde 3,5% hasta 3,9% en doce meses. La compañía señaló que, luego de que la Corte Suprema estableciera que las llamadas de cobranza no deberán utilizar dichos prefijos, «ya ha tenido un efecto positivo en la contactabilidad y productividad». En Perú, las tres unidades de negocio mantuvieron un desempeño sólido, compensando parcialmente la debilidad del mercado chileno.
SMU atribuye caída a efectos extraordinarios
SMU protagonizó la caída más severa del trimestre dentro del retail. La matriz de Unimarc, Alvi y Super10 en Chile, junto con Mayorsa y Maxiahorro en Perú, vio desplomarse sus ganancias en 90%, hasta apenas US$453 mil, pese a que sus ingresos avanzaron 2,1% frente al mismo período del año anterior. El resultado sorprendió al mercado, acostumbrado a observar en SMU una operación supermercadista relativamente estable.
Según explicó la empresa, el retroceso no respondió a problemas operacionales, sino a una combinación de factores contables y extraordinarios. La baja inflación del período provocó una variación negativa cercana a $5.000 millones en impuestos diferidos. A ello se sumó un plan de reestructuración que implicó costos extraordinarios por $12.500 millones, compensados solo parcialmente por ganancias de $3.500 millones derivadas de venta de activos.
En conjunto, los efectos extraordinarios negativos alcanzaron $9.000 millones. El gerente general Marcelo Gálvez sostuvo que «esta reestructuración generará ahorros por un monto anual similar al costo de la misma, en el año 2026 y en los años posteriores», dando a entender que el impacto debería ser transitorio.
Ajustes laborales marcan el trimestre
El proceso de transformación del retail también tuvo un fuerte impacto laboral. Durante el primer trimestre de 2026, Cencosud, Falabella y SMU eliminaron en conjunto 6.155 puestos de trabajo, de acuerdo con un análisis basado en sus reportes financieros. Las compañías impulsaron estos ajustes ante menores márgenes operacionales, desaceleración del consumo y una creciente automatización en supermercados, tiendas por departamento y centros logísticos. El fenómeno refleja un cambio estructural en el modelo operativo del sector, en medio de un desempleo nacional que alcanzó 8,9%.
En contraste con el complejo escenario del comercio tradicional, los operadores de centros comerciales mostraron resultados ampliamente positivos. Cencosud Shopping, Plaza (MallPlaza) y Parque Arauco —las tres compañías del rubro presentes en el IPSA— registraron incrementos de dos dígitos en sus utilidades, consolidándose como el segmento más homogéneamente favorable del índice.
Cencosud Shopping lideró en ganancias absolutas al obtener US$100,7 millones, cifra que representó un salto de 54,6%. Sus ingresos crecieron 4,78%, llegando a US$102 millones, impulsados principalmente por Perú y Colombia, con expansiones de 18% y 12%, respectivamente, mientras Chile avanzó 4,4%. Parque Arauco anotó el mayor crecimiento relativo, con un incremento de 67,7% hasta US$33,5 millones, favorecido por una ocupación de 95,4% y la integración de activos en Chile y Perú. En tanto, Plaza (MallPlaza), filial de Falabella, obtuvo utilidades por US$91,6 millones, equivalentes a un alza de 20,5%, mientras sus ingresos crecieron de US$168 millones a US$178 millones.
Malls desafían debilidad del consumo
La diferencia entre el desempeño de los malls y el de las tiendas que operan dentro de ellos se hizo cada vez más evidente. Mientras Ripley renegoció su contrato con Mall Vivo El Centro y liberó dos pisos completos como parte de un ajuste en su presencia física, los operadores de centros comerciales mantuvieron niveles récord de ocupación y márgenes en expansión. La situación demuestra que el valor del activo inmobiliario sigue fortalecido, aun cuando varios arrendatarios enfrentan dificultades para rentabilizar sus operaciones.
Las perspectivas para el segundo trimestre muestran señales mixtas para el retail chileno. Entre los factores favorables aparece el aumento esperado de la inflación, impulsado por el conflicto en el Golfo Pérsico, lo que podría beneficiar a los activos indexados en UF vinculados a la banca del sector. Además, una mayor inflación suele elevar el valor nominal de las ventas. La apreciación del peso chileno también ayudaría a reducir los costos de importación para las tiendas.
No obstante, persisten riesgos importantes para la industria. El desempleo de 8,9% —que llega a 10% entre las mujeres— y el encarecimiento del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente amenazan tanto el poder adquisitivo de los consumidores como los costos logísticos. Cencosud ya advirtió que el entorno de consumo se ha vuelto «más desafiante», mientras que analistas de Diario Estrategia señalaron que «el complejo escenario de costos hacia adelante podría llevar a revisiones a la baja en expectativas de resultados».












