El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha impuesto una sanción económica de 24 millones de dólares a Walmart, tras detectar irregularidades administrativas en la gestión de la documentación laboral de sus empleados. La investigación, que abarcó auditorías realizadas entre 2018 y 2021, reveló más de 11,000 violaciones técnicas relacionadas con los formularios I-9, herramientas esenciales para verificar la elegibilidad de los trabajadores para laborar en el país.
Aunque la multa resulta significativa, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ha aclarado que no existe evidencia que vincule a Walmart con la contratación de inmigrantes indocumentados. La problemática radica en errores sistemáticos en la diligencia y el mantenimiento de los registros laborales, aspectos que la ley federal también penaliza severamente.
Estas violaciones incluyen formularios incompletos, datos ingresados de forma incorrecta y la falta de documentación de respaldo, aspectos que en conjunto comprometen la integridad del proceso legal de verificación laboral. El propio gobierno estadounidense ha señalado que estas fallas, aunque sin intención dolosa, muestran una gestión deficiente en la administración de las obligaciones laborales de la compañía.
LEE TAMBIÉN: Dollarcity inaugura una nueva tienda en Perú y anuncia dos próximas aperturas
La cadena de supermercados ha manifestado su intención de apelar la decisión ante la autoridad correspondiente, argumentando que la sanción es desproporcionada y que ha reforzado sus procesos para evitar futuras infracciones. La auditoría, que se extendió por diferentes sucursales de Walmart, evidenció la magnitud de las deficiencias en sus controles internos.
¿Qué efectos tendrá la sanción en la operación de Walmart?
La compañía ha reforzado sus sistemas y procesos de contratación, afirmando que ahora cuenta con mecanismos más rigurosos y conformes a los estándares legales. Sin embargo, el caso de Walmart sirve como advertencia clara para otras empresas que operan en los Estados Unidos, subrayando la importancia del cumplimiento normativo en la gestión de empleados y la documentación laboral.
Tras la imposición de la multa, Walmart publicó un comunicado en el que expresó su desacuerdo con la misma y anunció que tomará las vías legales pertinentes para revisarla. La compañía sostiene que su intención no fue violar ninguna ley y que ha invertido en mejorar sustancialmente sus procedimientos internos, asegurando que en el futuro se mantendrán en línea con los requisitos establecidos por las autoridades regulatorias.
El tribunal ha resaltado que, pese a no existir dolo, Walmart asume la responsabilidad por una gestión inadecuada de sus registros laborales. La multa de 24 millones de dólares se perfila como una de las sanciones administrativas más altas impuestas por ICE en el sector privado estadounidense, marcando un claro precedente en la fiscalización del cumplimiento administrativo de las grandes corporaciones.












