El Informe de Estabilidad del Sistema Financiero de mayo 2023 de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) señaló que la solvencia del sistema financiero peruano se mantendría estable ante un escenario económico estimado con potenciales choques severos locales e internacionales.
En el informe también se señala que el sistema financiero ha mantenido su solvencia y fortaleza, a pesar de la actual coyuntura internacional y los efectos que dejó la pandemia del covid-19, según lo presentado en el reporte de Estabilidad del Sistema Financiero anterior.
Frente a escenarios macroeconómicos adversos, la ratio de capital global del sistema conjunto se situaría, en promedio, en 12.5% a diciembre de 2024 bajo un escenario de estrés severo, por encima del mínimo regulatorio, destacó.
El ejercicio de estrés de solvencia permite evaluar la capacidad del sistema financiero de mantener sus niveles de solvencia frente a escenarios macroeconómicos adversos severos pero plausibles, configurados para los próximos años, señala el informe.
Simulación de choques
Manuel Luy, el superintendente adjunto de Estudios Económicos de la SBS, manifestó que los escenarios de estrés y estrés severos simulan choques de gran magnitud, aunque con baja probabilidad de ocurrir.
En el caso del escenario de estrés, el sistema financiero peruano se mantendría bastante estable y solvente incluso frente al choque ante mencionado, sostuvo. Se consideró un entorno externo de acuerdo a lo esperado, pero grandes problemas internos con un Fenómeno de El Niño Costero moderado, un Fenómeno (de El Niño) Global débil en el 2024 y aumento de conflictos sociales.
En cuanto al estrés severo, se consideró que la economía peruana tendría una baja este año y un avance el 2024. Señaló que Estados Unidos estaría en cero este año, a lo que se le añadió un contexto internacional complicado con escalamiento de tensiones con China. Igualmente, anunció un aumento de la tasa de referencia de parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos.
Sistema financiero resiliente
Según el reporte citado de la SBS, la resiliencia del sistema financiero peruano frente a escenarios macroeconómicos adversos se explica, en parte, por los niveles de capital y provisiones voluntarias por encima del mínimo regulatorio, gracias a las políticas prudenciales adoptadas desde la entidad.
Los colchones de capital y provisiones juegan un gran rol en la resistencia del sistema financiero peruano, los cuales se han fortalecido mediante el marco regulatorio establecido por la SBS en los últimos dos años, a través de mayores requerimientos de provisiones y capital. Además, de la exigencia de elementos de capital de alta calidad, con estándares internacionales como el de Basilea III.
Luy comentó que el comportamiento de los impactos de esos choques en los portafolios de créditos de las entidades financieras es diferenciado. De esta forma, en las carteras crediticias corporativas y gran empresa los impactos son menores, como se observó en ejercicios de estrés pasados, por sus espaldas para afrontar responsabilidades sin llegar a incumplimientos, lo que no sucede en el ámbito minorista, dijo.
Las carteras de pequeña empresa, microempresa y consumo reflejarían mayor deterioro, de materializarse los eventos o escenarios antes mencionados, incluido el grupo de compañías medianas que están más cerca a las pequeñas empresas.
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Liquidez en Perú
Sobre la liquidez, la intendente de Riesgos de Mercado, Liquidez e Inversiones de la SBS, María Esther Sánchez, dijo que las pruebas de estrés en este sentido tienen como objetivo identificar el riesgo de que las entidades financieras fallen en generar fondos suficientes para cumplir las obligaciones que se produzcan por una repentina realización de sus pasivos.
La relevancia de los ejercidos de estrés de liquidez es evaluar la suficiencia de las fuentes de financiamiento disponibles en un horizonte de estrés definido, en este caso 12 meses, refirió la funcionaria. En estas pruebas se consideraron tres escenarios de estrés de distinta severidad: escenario severamente adverso, escenario adverso y escenario leve.
Se tomó en cuenta las entradas de dinero de los préstamos y los flujos de salidas de los adeudados, estresándose más los portafolios crediticios ubicados en la zona costera que podrían complicarse por el Fenómeno de El Niño y los adeudados del exterior por la quiebra de los bancos en EE.UU., respectivamente.
En ese sentido, se concluyó que el sistema financiero se encuentra líquido para afrontar escenarios sumamente adversos, afirmó la funcionaria. La resistencia del sistema financiero se debe a que existe una adecuada distribución de activos y pasivos, diversificación del fondeo y colchón de activos líquidos que posibilitan afrontar escenarios de estrés, puntualizó.
Turbulencia económica exterior
En Silicon Valley Bank (SVB) con base en Estados Unidos, el 10 de marzo se realizó una corrida bancaria generada luego de anunciar un plan para reestructurar su balance: liquidación de instrumentos financieros y emisión de acciones comunes, comentó, lo que posteriormente llevó a la entidad a declararse en bancarrota.
Su efecto en el sistema financiero estadounidense generó durante el mismo mes la quiebra de Signature Bank y la absorción del First Republic Bank por JP Morgan Chase el 1 de mayo, refirió.
El contagio llegó a Europa, donde Credit Suisse mostró necesidades de liquidez y riesgo en su reputación, por lo que tuvo que recurrir a un préstamo del Banco Nacional Suizo, luego que el principal inversionista no promoviera liquidez, señaló. Igualmente, el Deutsche Bank, presentó un riesgo idiosincrático asociado al riesgo reputacional, lo que implicó la reducción del valor de sus acciones en un 15%.
¿Cómo afectaría a Perú?
Según Ravina, hay baja probabilidad de que la turbulencia financiera internacional llegue al Perú, debido a la estructura tradicional del país y que no hay interconexión directa con las entidades mencionadas.
Las inversiones en activos financieros representan el 10.7% del total de activos, mientras que las inversiones a vencimiento representan el 2.5% del total de activos, explicó.
Tampoco se ha evidenciado salidas de fondo provenientes del exterior y hay poco riesgo de que ocurra. “Los adeudos con el exterior representan el 4.25% de los pasivos del sistema, y de ello, el 40% se concentra en las casas matrices y el 9% en organismos multilaterales”, sostuvo.
Sin embargo, en caso de un escenario de estrés muy severo donde se expandiesen los riesgos de los sistemas de EE.UU. y Europa, podría generarse efectos sobre el sistema financiero peruano indirectamente por salidas de capitales con mayor aversión al riesgo de economías emergentes y menor crecimiento de la peruana, refirió.
Estos posibles efectos indirectos enfrentarían un sistema financiero peruano solvente y líquido, con ratios de capital y liquidez altos, por encima de las exigencias regulatorias, puntualizó Ravina.















