En febrero, la inflación anual se ubicó en 2.2%, por encima del 1.7% observado en enero, y marcó su nivel más alto desde noviembre de 2024. En el plano mensual, el índice de precios al consumidor avanzó 0.69%, superando ampliamente el promedio histórico de febrero, que asciende a 0.27%. El resultado respondió principalmente al aumento en alimentos, a la par, la inflación subyacente también mostró una aceleración durante el periodo.
El componente que excluye alimentos y energía alcanzó una tasa anual de 2.2%, luego de situarse en 2.0% en enero. De acuerdo con el informe de Scotiabank, en la medición mensual, este indicador registró un alza de 0.36%, cifra mayor al promedio histórico de 0.18% para febrero. Estos valores reflejaron un mayor dinamismo respecto al mes previo, además, informe precisó que el avance se extendió a distintos rubros del consumo.
Comportamiento por rubros de consumo
Entre las divisiones con mayor incidencia mensual destacó Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una variación de 2.0%. También contribuyó Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que aumentó 1.0% en febrero. En sentido contrario, Comunicaciones registró una contracción de -1.1%. Estas variaciones determinaron el comportamiento del índice en el mes.
Por tipo de componente, la inflación de bienes se elevó de 2.4% a 3.6% en términos anuales. En servicios, la tasa pasó de 1.0% a 1.1% en el mismo periodo. Entre los productos con mayores incrementos figuraron el pollo con 9% y los huevos con 18%. Asimismo, la arveja presentó un aumento de 106%, según el detalle difundido.
Panorama nacional y perspectivas
En el ámbito nacional, la inflación anual subió de 1.5% en enero a 2.0% en febrero. De las 26 ciudades donde se calcula el indicador, seis se ubicaron por debajo del rango meta. Piura, Ica e Iquitos estuvieron entre las que reportaron mayores variaciones. El desempeño evidenció diferencias en la evolución de precios entre localidades.
Para marzo, se proyecta que la inflación supere el 2.2%, en un contexto marcado por factores estacionales. El inicio de la campaña escolar podría generar presiones adicionales sobre algunos precios. También incidirían el suministro de gas natural, la cotización internacional del petróleo y la evolución de los alimentos. Estos elementos forman parte del escenario previsto para el próximo mes.
En relación con la tasa de referencia, el análisis anticipa una posible pausa en su proceso de ajuste. El entorno combina presiones inflacionarias con expectativas económicas. Bajo estas condiciones, la autoridad monetaria podría optar por mantener la tasa sin cambios. La decisión se evaluaría considerando la trayectoria reciente de los precios.












