El mercado inmobiliario industrial en el Perú se prepara para un 2026 marcado por expectativas de crecimiento moderado y estabilidad, consolidando las tendencias observadas al cierre del 2025. Según el reporte de la consultora Binswanger, aunque el año electoral introduce un grado de incertidumbre que podría ralentizar algunas decisiones de inversión, el sector percibe un entorno de relativa calma.
Con proyecciones de crecimiento económico del 3% y una política de estabilidad monetaria, se espera que el mercado mantenga niveles de actividad similares a los registrados durante el 2024 y 2025, bajo un enfoque de expansión considerado más orgánico y sostenible. Para este nuevo periodo, los sectores de comercio, manufactura, construcción y logística continuarán siendo los motores principales que impulsarán la demanda de terrenos industriales en el país.
“El 2026, al ser un año electoral, introduce un grado de incertidumbre en las decisiones de inversión. No obstante, en el sector se percibe un entorno de relativa calma y expectativas económicas favorables, con proyecciones de crecimiento cercanas al 3% y estabilidad monetaria, factores que respaldan una visión positiva para la actividad inmobiliaria industrial”, señaló Juan Ruiz Coral, jefe de Investigación de la firma.
Adicionalmente, el mercado ha registrado un creciente interés por parte de empresas extranjeras en la adquisición de terrenos de gran escala, específicamente aquellos que superan las cinco hectáreas. En cuanto a la oferta, se proyecta la incorporación de más de 400,000 m² de nuevos lotes industriales, concentrados principalmente en Lurín, zona que se ha consolidado como la de mayor dinamismo en ventas durante los últimos años.
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En términos de precios y estrategia comercial, la gran mayoría de los parques industriales ha manifestado su intención de mantener los valores de lista actuales durante todo el primer semestre de 2026. No obstante, debido a las condiciones del mercado y la variación del tipo de cambio, las empresas desarrolladoras han optado por ajustar sus márgenes de negociación para mantener la competitividad.
Proyecciones para 2026
El desarrollo a mediano plazo está fuertemente vinculado a grandes proyectos de infraestructura que buscan potenciar la capacidad logística del país. El Parque Industrial de Ancón (PIA), adjudicado al cierre de 2025 al Consorcio Junefield Ancón Industrial Park con una inversión de US$ 1,214.26 millones, se perfila como un eje estratégico clave.
Tras la suscripción del contrato, el proyecto iniciará sus fases de planeamiento y habilitación, con una proyección de inicio de operaciones para el año 2030, momento en el cual se anticipa una contracción significativa del inventario disponible en el mercado. Por otro lado, el proyecto Chancay Park, con una inversión estimada de U$ 300 millones y un área total de 843 hectáreas, se encuentra actualmente en una fase de “stand-by” por un periodo de 18 meses.
Este tiempo está siendo destinado a definir la estructura de inversión, evaluando la incorporación de un socio estratégico o un desarrollo independiente, manteniendo la expectativa sobre su impacto en el corredor logístico Chancay-Ancón-Callao. Estos megaproyectos buscan capitalizar la ubicación estratégica y responder a la demanda futura de infraestructura industrial moderna en la capital.
Resultados del mercado al cierre del 2025
Durante el año 2025, el mercado de parques industriales alcanzó un volumen de ventas de 536,000 m², cifra que representó un crecimiento del 6.3% frente a los resultados obtenidos en 2024. Este desempeño reflejó una recuperación favorable, consolidando la tendencia hacia la compra de terrenos por parte de empresas medianas y pequeñas, mientras que las grandes corporaciones mantuvieron apariciones puntuales.
En cuanto a la oferta, la tasa de vacancia se situó en torno al 21%, brindando previsibilidad sobre la necesidad constante de desarrollar nuevos espacios industriales en los ejes principales. La demanda durante este periodo se concentró mayoritariamente en Lurín, con una participación del 54% del total, impulsada por proyectos como Macrópolis y Lúcumo, que añadieron 160,000 m² de oferta habilitada.
Le siguieron en importancia los ejes de Huachipa (27%) y Chilca (19%), donde proyectos como Bryson Hills, Indupark y Sector 62 dinamizaron la actividad inmobiliaria. Respecto al perfil de los compradores, las comercializadoras de sectores como automotriz, construcción y consumo masivo lideraron las transacciones con un 47% de participación, seguidas por el sector logístico (13%) y manufacturero (7%).
Sobre las preferencias de compra, el 77% de la demanda se orientó hacia lotes menores a los 2,000 m², reafirmando la predominancia de los formatos pequeños. Sin embargo, el segmento de terrenos de entre 2,000 m² y 10,000 m² incrementó su participación, pasando del 13% al 18%, debido a la necesidad de empresas en crecimiento de ampliar sus operaciones.
Finalmente, el Reporte Inmobiliario de Parques Industriales de Lima 2025-2026 señala que los precios de venta en Lurín oscilaron entre los US$ 140 y US$ 205 por m², mientras que en Huachipa variaron entre US$ 120 y US$ 140 por m², y en Chilca se situaron entre los US$ 85 y US$ 150 por m², según las características específicas de cada parque.
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