La minorista estadounidense de ropa centrada en la sostenibilidad Everlane ha llegado a un acuerdo definitivo para ser adquirida por la plataforma de moda rápida Shein. Esta última es una empresa que posee su principal sede ubicada en Singapur y concentra la base de su producción en la provincia meridional china de Cantón. La sorpresiva operación comercial marca un hito relevante dentro de la industria textil internacional al unir dos modelos de negocio completamente opuestos.
En un breve comunicado compartido de manera oficial con la agencia EFE, el consejero delegado de Everlane, Alfred Chang, aportó tranquilidad sobre el futuro de la firma. El alto ejecutivo indicó puntualmente que la empresa radicada en California mantendrá de forma estricta su «marca independiente», sus «compromisos de sostenibilidad», sus valores de marca y su calidad habitual. De esta manera, se busca disipar las dudas iniciales del mercado sobre la esencia de la marca de ropa.
El medio Puck News adelantó el domingo que la firma de capital privado L Catterton iba a vender su participación mayoritaria en Everlane por unos 100 millones de dólares, incluyendo una deuda de 90 millones, tras obtener la luz verde de la junta directiva. Por su parte, Everlane informó de la venta a Shein a sus empleados este viernes en una nota interna obtenida por Vogue Business. En dicho texto, Chang reconocía abiertamente como «dolorosas» las especulaciones y críticas recibidas en la última semana.
Razones corporativas de una unión inesperada
Chang explicó en esa misma nota que las razones principales para su unión con el gigante de la moda rápida, que parece entrar en conflicto con su marca de ‘moda lenta’, son mejorar su competitividad y conseguir una mayor exposición global. El ejecutivo especificó detalladamente las condiciones del liderazgo comercial en la misiva corporativa: «Yo seguiré como CEO, nuestro equipo directivo se mantendrá y seguiremos operando independientemente con nuestros estándares de diseño, filosofía de marca y valores intactos».
«Como muchas marcas, hemos afrontado creciente presión en un entorno minorista que cambia rápido», dijo Chang, reiterando firmemente que no pretende «renunciar a la calidad y estándares» de Everlane, sino hacerla «más accesible» para el público masivo. Por su parte, Shein, fundada en la ciudad oriental china de Nanjing por el empresario Xu Yangtian, opera principalmente en línea, ofreciendo una amplia gama de ropa barata apodada ‘fast fashion’ (moda rápida), accesorios y productos de decoración.
En la actualidad, la gigante plataforma de comercio electrónico opera en más de 160 países del mundo y se ha convertido oficialmente en uno de los tres mayores minoristas de moda a nivel global. A pesar de su enorme éxito comercial, la firma afronta una fuerte presión regulatoria en el extranjero debido a las particularidades de su modelo de negocio. Asimismo, mantiene abiertos desde hace meses planes de salida a bolsa, para lo cual baraja activamente los parqués de Londres y Hong Kong.












