Shein, el gigante de la moda ultrarrápida, ha comenzado la construcción de un centro logístico de gran escala cerca de Ho Chi Minh City, en Vietnam. Con casi quince hectáreas, este espacio permitirá canalizar productos de proveedores antes de exportarlos, principalmente a Estados Unidos. La medida responde a la necesidad de mitigar el impacto de los nuevos aranceles estadounidenses y diversificar la cadena de suministro.
La compañía asiática apuesta por reducir su dependencia operativa de China, explorando alternativas logísticas y productivas en otras regiones. Además de Vietnam, Shein evalúa expandirse en países como Brasil y Turquía. A pesar de ello, continúa fortaleciendo su presencia en China con inversiones relevantes, incluida una planta en Guangzhou valorada en 1.237 millones de euros.
Este movimiento se produce en medio de crecientes tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, que han forzado a múltiples plataformas a reconfigurar sus modelos de exportación y distribución.
Vietnam, pieza clave para sortear los aranceles
Desde el 25 de abril, Shein enfrenta aranceles de hasta el 54% en Estados Unidos, tras el fin de la exención de minimis para productos chinos con un valor inferior a 717 euros. Esta decisión forma parte de una política de Washington para limitar la entrada libre de impuestos de mercancías procedentes de China.
Ante este cambio regulatorio, la compañía ha comenzado a trasladar parte del incremento de costos a los consumidores mediante ajustes en los precios de venta en Estados Unidos. Esta estrategia busca amortiguar el impacto sin comprometer por completo su margen de beneficio.
Los pedidos en territorio estadounidense han caído entre un 16% y un 41%, lo que ha acelerado el giro estratégico de Shein hacia otros mercados como Europa, América Latina y el sudeste asiático.
LEA TAMBIÉN: ¿Qué pasará con el aeropuerto Jorge Chávez tras la apertura del nuevo terminal? Esto dice LAP
Industria afectada y respuestas locales
Empresarios del sector aseguran que varios pedidos destinados a EE.UU. han sido cancelados o pospuestos, generando alteraciones en la producción. Esta situación golpea especialmente a plataformas como Shein, Temu y Aliexpress, ya que el mercado estadounidense representó el 15% de las exportaciones chinas en 2023.
Aunque ciertos productos, como los smartphones, han escapado de los aranceles más elevados, otros sectores no han tenido la misma suerte. Un trabajador de una fábrica de plásticos en Fujian relató: «Nuestros pedidos de exportación desaparecieron, por lo que hemos detenido temporalmente la producción». Según explicó, esa pausa lleva aproximadamente una semana.
En respuesta a este panorama, los gobiernos locales han activado programas de apoyo para estabilizar el comercio exterior. Entre las medidas implementadas figuran subsidios para participar en ferias internacionales y la ampliación de seguros de exportación para cubrir pedidos cancelados.













