Imaginar una tienda donde los clientes tomen productos, los paguen desde su propio celular y salgan sin mostrar un recibo ni pasar por una caja ya no es ciencia ficción. En Estados Unidos, este concepto empieza a transformarse en realidad mediante innovaciones que combinan visión computacional, inteligencia artificial y sistemas móviles, con el objetivo de reducir filas, tiempos de espera y hasta la huella de papel que generan los recibos físicos.
El avance de estas tecnologías se concentra en cadenas mayoristas y de autoservicio que buscan cambiar radicalmente la experiencia de compra. Algunas de ellas ya están eliminando kioscos de autopago y puntos tradicionales de checkout, apostando por formatos completamente digitales. Aunque la transición no está exenta de retos, el modelo despierta interés en toda la industria minorista global.
¿Qué cadena está dejando atrás las cajas y los recibos?
Una de las cadenas de tiendas mayoristas que impulsa esta transformación es Sam’s Club, propiedad de la cadena de supermercados Walmart, que comenzó a reemplazar las cajas tradicionales en sus más de 600 tiendas en Estados Unidos. La compañía apuesta por la tecnología Scan & Go, que permite escanear y pagar productos desde el celular, para luego salir sin tener que mostrar el recibo físico. Su primera tienda sin cajas se implementó en Grapevine, Texas, en octubre pasado.
En este modelo, los socios solo escanean sus productos mediante la app y pagan en su smartphone, mientras arcos con visión computacional validan automáticamente los carritos al momento de salir. Todd Sears, CFO de Sam’s Club, explicó: “Quitamos esa barrera física de las cajas para que nuestros asociados puedan interactuar mejor con los clientes”.
La marca proyecta llevar esta modalidad a más sucursales, incluida la próxima apertura en Tempe, Arizona, prevista para agosto, así como remodelar otros locales para adoptar la misma tecnología. Aun así, Sam’s Club aclara que se trata de una fase de prueba. Un vocero comentó: “Estamos aprendiendo en tiempo real” y garantizó que seguirán existiendo opciones para quienes no usan smartphones o prefieren pagar en efectivo.
LEA TAMBIÉN: DBS Beauty Store reta a Aruma con ambiciosa expansión y lanzará su tienda más sofisticada
El futuro del retail ya está en marcha
El sistema Scan & Go existe desde 2016, pero en los últimos tres años su uso creció un 50%, llegando a representar el 35% de las ventas trimestrales recientes. Además, el 75% de los clientes ya utiliza los nuevos arcos de escaneo instalados en la salida de las tiendas. La automatización no está desplazando a los empleados, sino que transforma sus funciones. Ahora, los trabajadores ayudan a los socios a familiarizarse con estas tecnologías y gestionan otros espacios en la tienda.
En Grapevine, por ejemplo, un robot elabora hasta 100 pizzas por hora, y la zona que antes ocupaban las cajas sirve ahora para exhibir productos exclusivos digitales. A pesar de los beneficios, algunos especialistas advierten que la digitalización completa podría alejar a ciertos grupos de consumidores menos familiarizados con la tecnología. Scott Benedict, exejecutivo de Walmart, alertó: “Es un riesgo apostar todo por lo digital mientras el modelo de club vive un renacimiento”.
Por su parte, Bob Ma, inversor en tecnología minorista, opinó que el proceso apenas comienza. Afirmó: “Esto es solo el principio. El futuro será un checkout completamente autónomo, donde el cliente no tenga que hacer nada”. Aunque todavía no se extiende de forma generalizada, el avance de Sam’s Club refleja una tendencia más amplia en la industria, que busca reinventar la experiencia de compra a través de inteligencia artificial, visión computacional y robótica.













