La agencia crediticia S&P Global Ratings ha rebajado la calificación soberana del Perú a largo plazo en moneda extranjera de ‘BBB’ a ‘BBB-’ debido a la incertidumbre política que atraviesa el país, la cual se considera que podría limitar su crecimiento económico.
Esta decisión plantea un riesgo significativo para el país, ya que una nueva rebaja en su calificación crediticia podría resultar en la pérdida del grado de inversión, colocando a Perú en la categoría de grado especulativo. Esto implicaría un mayor riesgo de incumplimiento en sus compromisos financieros.
En marzo de 2022, S&P ya había rebajado la calificación soberana del país de BBB+ a BBB debido también a la crisis política que enfrentaba Perú en ese momento.
Perú queda a un paso de perder el grado de inversión
La actual incertidumbre política en el Perú, marcada por un “Congreso fragmentado” y el “limitado capital político” del Gobierno, ha sido señalada por la agencia S&P como un factor que mina la confianza de los inversores privados y restringe el crecimiento económico, a pesar de los precios favorables del cobre. Esta situación, según S&P, también está obstaculizando la capacidad del país para reconstruir su espacio fiscal.
La agencia prevé que este complejo escenario político persista hasta las próximas elecciones presidenciales y del Congreso, lo que a su vez dificultará al gobierno implementar políticas oportunas para impulsar la inversión y las expectativas de crecimiento económico.
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Aunque S&P ha rebajado la calificación crediticia de Perú, mantiene una perspectiva estable. La agencia anticipa una recuperación económica moderada después de la contracción del Producto Bruto Interno real el año pasado, con un crecimiento proyectado del 2,7% para este año. Moody’s Investors Service también estima un crecimiento del 2,7% para Perú en el mismo período.
“La perspectiva estable incorpora nuestra expectativa de crecimiento moderado y déficits fiscales que se traduzcan en incrementos leves de la deuda neta del Gobierno general, que esperamos siga por debajo de 30% del PIB durante los próximos tres años”, agregó S&P.
¿Cómo nos afectará la rebaja en la calificación crediticia del Perú?
La economista la Red de Estudios para el Desarrollo, Mónica Muñoz Nájar, señaló que la rebaja en la calificación crediticia envía una señal a los inversores sobre la confiabilidad en el pago de la deuda del país. Esta situación podría resultar en costos más altos para la deuda emitida, lo que afectaría las tasas de interés para préstamos, impactando así en los ciudadanos y empresas.
“La deuda que se emita en nuestro país, con esta calificación, puede resultar más cara, porque no se tiene tanta confianza de que se pueda pagar cómodamente. Y, cuando la deuda de un país es más cara, al final, repercute en las deudas de los ciudadanos. Si nosotros o las empresas quisiéremos sacar un préstamo, la tasa en la que lo van a poder hacer es mayor”, explicó a RPP.
La reducción en la calificación también disminuye los incentivos para los inversionistas extranjeros porque se percibe que el país es un poco más riesgoso. Por el otro lado, los inversionistas nacionales si quisieran fonderse, no van a poder hacerlo o será un poco menos debido al incremento a los costos de financiamiento.
“Ya sabemos qué pasa cuando baja la inversión: se reduce el empleo de calidad, aumenta el subempleo, aumenta la informalidad. También pone riesgo en un potencial futuro el presupeusto público. La inestabilidad política cuesta muy caro al país, ya que esta rebaja en la calificación afectaría la inversión, los empleos, los bolsillos de las personas y los servicios públicos”, indicó Muñoz Nájar.
En tanto, Jorge Guillén, profesor de finanzas de ESAN, agregó que el persistente déficit fiscal y la pérdida de atracción de bonos pueden “llevar a tasas de interés más altas, afectando el crecimiento económico”. Además, la falta de control del gasto y las presiones políticas contribuyen a esta situación.
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