Telefónica España concretó la desinversión total de su filial en Chile tras acordar su traspaso al holding francés NJJ y a la operadora Millicom. El monto de la transacción asciende a US$ 1.215 millones, equivalentes a aproximadamente 1.030 millones de euros. La compañía comunicó el cierre de la operación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España. El acuerdo considera distintos componentes sujetos a condiciones previamente definidas.
La estructura pactada contempla un pago adicional de US$ 150 millones, cerca de 126 millones de euros al tipo de cambio actual. Este desembolso dependerá de la eventual ocurrencia de determinados eventos en el mercado chileno de telecomunicaciones. Asimismo, las partes definieron un esquema con tramos diferenciados. Cada componente responde a hitos financieros específicos.
Estructura de pagos y alcance del acuerdo
La operación incorpora un pago en efectivo de US$ 50 millones, equivalentes a unos 42 millones de euros, que se realizará al cierre. Además, incluye un pago diferido de US$ 340 millones, aproximadamente 286 millones de euros. Este último monto se cancelará en función de los resultados financieros que obtenga Telefónica Chile. El esquema combina así desembolsos inmediatos y sujetos a desempeño, según informó Diario Financiero.
Marcelo Benítez, CEO de Millicom, se refirió al acuerdo y afirmó: “Esta transacción refleja el enfoque disciplinado y pragmático de Millicom para la creación de valor a largo plazo en Latinoamérica”. Añadió que “asociarnos con NJJ nos permite combinar fortalezas complementarias, preservando al mismo tiempo la disciplina financiera, la protección del balance y la flexibilidad estratégica”. El ejecutivo detalló los criterios aplicados en la negociación. También destacó el trabajo conjunto con el nuevo socio.
Benítez precisó además que “estamos adquiriendo una opción en un mercado grande e importante a través de una estructura bien pensada que limita el riesgo inicial, aísla el apalancamiento y protege completamente a Millicom de posibles recursos”. Sostuvo que “Esto otorga a NJJ y Millicom control operativo desde el primer día y la capacidad de capturar el potencial de crecimiento a largo plazo a una valoración atractiva, sin comprometer nuestra solidez financiera”.
También indicó que “Chile es un mercado estratégico con fundamentos sólidos y una fuerte demanda de conectividad de alta calidad”. Finalmente, señaló: “Nos comprometemos a aplicar nuestra estrategia operativa, invertir con disciplina y apoyar el desarrollo digital de Chile mediante mejores redes, una mejor ejecución y una creación de valor sostenible a lo largo del tiempo”.
¿En qué países dejó de operar Telefónica?
Durante los últimos días, Telefónica anunció que cerró la venta del 67.5% de las acciones que mantenía en Movistar Colombia a Millicom y puso fin a más de dos décadas de operaciones en ese país. Durante ese periodo, la compañía participó en la modernización del sector, desde la telefonía móvil hasta el despliegue de tecnología 5G. Con esta transacción, la firma española concluyó una etapa clave en el mercado colombiano.
En Perú, Telefónica Hispanoamérica, filial 100% propiedad de Telefónica, transfirió la totalidad de sus acciones en Telefónica del Perú a Integra Tec International. La operación se concretó en abril del 2025 por 3,7 millones de soles, equivalente a un aproximado de 1 millón de dólares. La empresa comunicó la venta al organismo supervisor de la Bolsa española.
El grupo también vendió sus operaciones en Guatemala a América Móvil, controlada por Carlos Slim, por un monto de 570 millones de euros. Además, cerró la transferencia de su filial en Costa Rica a Liberty Latin America por 455 millones de euros, unos 538 millones de dólares. Esta última operación permitió reducir su deuda financiera neta en 440 millones de euros.
Telefónica también se retiró de México, Chile, Venezuela, Uruguay, Ecuador y Argentina. La compañía concretó ventas en varios de estos mercados y activó procesos de desinversión en otros como parte de su plan estratégico. Con estas operaciones, la empresa española avanza en el cierre de su presencia en Latinoamérica. Así culmina su repliegue en la mayoría de países donde operó durante décadas.












