El ministro de Relaciones Exteriores, Elmer Schialer, aclaró que el acuerdo entre Brasil y China sobre el tren bioceánico no es un tratado, sino un memorándum de entendimiento sin carácter vinculante. Según explicó, este documento manifiesta la intención de Brasil de evaluar, durante cinco años, alternativas ferroviarias dentro de su propio territorio.
Schialer precisó que este tipo de instrumento no implica compromisos formales ni afecta al Perú, por lo que no debe interpretarse como una medida que altere la soberanía nacional ni sus intereses logísticos o comerciales. “Hablar de un tratado entre Brasil y China que afecte directamente a Perú es alarmar innecesariamente a la opinión pública”, declaró el canciller.
El proyecto no incluye a Perú
El ministro advirtió que cualquier iniciativa de conexión con el Pacífico requeriría necesariamente la participación de Perú. Si bien este no es el caso en la propuesta actual, su geografía y posición estratégica son factores determinantes. “Si hipotéticamente, que no es el caso, involucre territorio peruano, no se puede acceder al Pacífico sin la participación del Perú”, enfatizó. También indicó que la Embajada peruana en Brasil ya estableció contacto con el viceministro de Ferrocarriles de ese país.
Schialer recordó que esta iniciativa no es nueva. Desde hace varios años, Brasil ha explorado la posibilidad de contar con un tren bioceánico, objetivo que también ha contado en el pasado con la participación del Perú. “La aspiración de Brasil de lograr un tren bioceánico no es una novedad”, señaló el canciller. En ese contexto, Perú formó parte de intentos anteriores dentro del marco de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA).
Esto demuestra un interés regional por mejorar la conectividad. “Obviamente los contextos son nuevos; hace veinte años no existía Chancay, hoy sí”, añadió Schialer. Pese a los avances en infraestructura como el Megapuerto de Chancay, el canciller remarcó que cualquier desarrollo ferroviario transnacional enfrenta importantes retos. Entre ellos, mencionó los desafíos ambientales, de ingeniería, financieros, institucionales y legales.
“Hoy en Perú persisten formidables desafíos ambientales, de ingeniería, financieros y, por supuesto, desafíos institucionales y legales para este tipo de proyectos”, sostuvo Schialer. Por ello, Perú mantiene una postura vigilante, abierta al diálogo, pero consciente de que cualquier avance requerirá una evaluación rigurosa de viabilidad en todos los niveles.












