El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a la Unión Europea (UE) a aplicar aranceles de hasta el 100 % sobre las importaciones procedentes de China e India. Esta exigencia busca presionar a ambos países asiáticos para que dejen de adquirir petróleo ruso y, con ello, obligar al gobierno de Vladímir Putin a negociar el fin de la guerra en Ucrania. La propuesta se presentó durante una reunión mantenida esta semana entre altos funcionarios de Washington y Bruselas.
Trump condicionó la participación estadounidense a que la UE tomara la iniciativa en la imposición de estos aranceles. El mandatario afirmó que, en tal caso, su gobierno imitaría la medida desde Washington. Un alto cargo estadounidense reveló al diario británico Financial Times, que Trump expresó con firmeza su posición: “El presidente vino esta mañana y aseguró que el enfoque obvio es que todos debemos imponer unos aranceles drásticos y que hay que mantenerlos hasta que los chinos acepten dejar de comprar petróleo [ruso]. Realmente no hay muchos otros lugares a los que pueda ir ese petróleo”.
La estrategia de Trump apunta directamente a los ingresos energéticos de Rusia, los cuales se consideran fundamentales para sostener la ofensiva militar en territorio ucraniano. La Casa Blanca ha manifestado su frustración ante la falta de avances diplomáticos, pese a recientes esfuerzos para reactivar el diálogo con Moscú.
Presión estadounidense y antecedentes arancelarios
Fuentes cercanas a la reunión confirmaron que Estados Unidos se mostró dispuesto a igualar los aranceles que la UE decida imponer a China e India. Esta presión comercial tiene como objetivo cortar una fuente clave de financiamiento para el Kremlin. Además, se alinea con las medidas anteriores del gobierno estadounidense. En agosto, Trump elevó los aranceles a la India hasta el 50 % en represalia por sus compras de crudo ruso.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, también se refirió al tema en conversaciones con líderes europeos. Según sus declaraciones, Trump le manifestó su rechazo a que países como Hungría y Eslovaquia mantengan importaciones de petróleo ruso, lo cual contradice los esfuerzos internacionales por aislar económicamente a Moscú.
En cuanto a su papel en las negociaciones de paz, Trump ha adoptado una postura más distante. El pasado fin de semana, según la agencia EFE, expresó su descontento con las recientes acciones del presidente ruso. “No estaba contento” con los últimos movimientos de Vladímir Putin, declaró Trump, quien se reunió con su homólogo en Alaska el pasado 15 de agosto sin que se alcanzaran acuerdos concretos.
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Respuesta de la Unión Europea
Desde Bruselas, la propuesta de imponer aranceles punitivos no ha generado consenso. Una delegación europea, que incluyó al jefe del equipo de sanciones contra Rusia, viajó a Washington esta semana para coordinar medidas, pero fuentes comunitarias advirtieron que los aranceles requieren investigaciones previas y una base legal sólida. Por ahora, la UE ha optado por sanciones financieras en lugar de gravámenes comerciales amplios.
Hasta la fecha, el último paquete de sanciones, aprobado en julio, incluyó restricciones a dos bancos chinos y una refinería india. Sin embargo, los aranceles se han limitado a productos agrícolas y fertilizantes procedentes de Rusia y Bielorrusia. La Comisión Europea no respondió a las solicitudes de comentario sobre la propuesta estadounidense.
Un diplomático europeo aseguró a Reuters que “hasta ahora no se ha hablado de posibles aranceles ni con India ni con China”. Además, recordaron que Bruselas mantiene en curso negociaciones para alcanzar un acuerdo comercial con Nueva Delhi, el cual podría verse afectado si se implementan medidas punitivas de gran alcance.
Alternativas por parte del bloque europeo
Otra fuente de la UE señaló que imponer aranceles tan amplios podría generar consecuencias negativas para la economía europea, por lo que consideró más viable sancionar a entidades específicas y ajustar las medidas en función de su comportamiento comercial con Rusia. Esta estrategia permitiría mantener presión sin poner en riesgo los vínculos económicos con terceros países.
En esa línea, la UE estudia incluir en su próximo paquete de sanciones a bancos de Asia Central y refinerías chinas que continúan comerciando con Moscú. La nueva propuesta se encuentra en fase de redacción y podría presentarse este mismo viernes. Esta medida buscaría reforzar el impacto de las sanciones sin recurrir a aranceles generalizados.
De momento, la iniciativa de Trump no ha sido respaldada públicamente por los gobiernos europeos. Las autoridades comunitarias mantienen su enfoque en sanciones dirigidas, evitando confrontaciones comerciales amplias que puedan escalar el conflicto económico con China e India, dos de sus principales socios comerciales fuera del bloque.












