A casi dos años de suspender operaciones en Perú y Colombia, Viva Air inicia un proceso concursal en el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi). Desde este 17 de febrero, sus acreedores tienen un plazo de 30 días para solicitar el reconocimiento de créditos y definir el futuro financiero de la aerolínea.
La aerolínea operara desde febrero de 2023, tras una crisis financiera agravada por la pandemia y la demora en la aprobación de su fusión con Avianca. Durante este periodo, su filial en Perú quedó en el limbo legal, sin liquidación formal, oficinas ni representación ante entidades reguladoras. Ahora, el proceso iniciado por Indecopi busca establecer responsabilidades y distribuir los activos entre los afectados.
El boletín concursal de Indecopi señala que los acreedores, incluidos trabajadores y proveedores, tienen 30 días hábiles para presentar sus solicitudes de reconocimiento de créditos. Este paso es clave para definir quiénes podrán recuperar parte del dinero adeudado y en qué condiciones se realizará el pago.
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La aerolínea dejó una deuda superior a los S/2 millones en obligaciones tributarias, además de una multa coercitiva de S/15,450 por incumplimientos con los pasajeros afectados por la cancelación de vuelos. Durante su inactividad, más de 100 trabajadores quedaron sin pagos y proveedores quedaron en incertidumbre sobre la recuperación de sus inversiones.
Diferencias entre Perú y Colombia
Mientras que en Perú Viva Air operaba sin un proceso concursal hasta ahora, en Colombia la situación tomó un rumbo diferente. Tras el fracaso de la integración con Avianca, la aerolínea entró en un proceso de reorganización empresarial que posteriormente derivó en su liquidación judicial. La Superintendencia de Sociedades estableció un plazo hasta septiembre de 2024 para la venta de sus activos.
En contraste, en Perú no se había tomado ninguna medida formal hasta el reciente anuncio de Indecopi. Sin activos líquidos conocidos, la incertidumbre sobre el desenlace del proceso concursal es alta, lo que pone en duda la posibilidad de recuperar fondos para los acreedores.
Expertos en derecho concursal advierten que este proceso podría extenderse por años y no garantizar la recuperación total de las deudas. Anthony Lizárraga, socio senior del estudio Muñiz, señala que en procesos de liquidación solo se logra recuperar en promedio el 25% de los créditos. La falta de bienes suficientes podría hacer que los acreedores obtengan poco o nada al final del procedimiento.
El colapso de Viva Air y su intento de fusión con Avianca
Viva Air anunció en febrero de 2023 el cese de operaciones, argumentando que la Aeronáutica Civil de Colombia había demorado demasiado en aprobar su integración con Avianca. La aerolínea buscaba esta fusión como una medida de emergencia para enfrentar la crisis financiera derivada de la pandemia y el alza de precios del combustible.
El gobierno colombiano recibió al menos cinco actualizaciones financieras de Viva Air en siete meses para sustentar su solicitud bajo la figura de “empresa en crisis”. La aerolínea aseguraba que una respuesta rápida era esencial para su supervivencia en un mercado donde la inflación golpeaba con fuerza al sector aéreo. Sin embargo, la falta de una decisión a tiempo selló su destino y la dejó sin opciones para continuar operando.
Aún no se ha detallado qué pasos seguirán después del plazo de solicitudes de crédito. Generalmente, en casos similares, se convoca una Junta de Acreedores para decidir la liquidación de bienes y el pago de las deudas. Sin embargo, la falta de activos líquidos podría complicar el desarrollo de este proceso.













