La incertidumbre económica continúa siendo un factor disruptivo para empresas de diversos sectores en Estados Unidos, especialmente para aquellas que ya venían enfrentando dificultades financieras en los últimos años. En este contexto, varias compañías se han visto obligadas a tomar medidas drásticas para intentar mantenerse a flote.
Una de las más emblemáticas es Rite Aid, cadena farmacéutica reconocida en Estados Unidos, que ha ingresado por segunda vez en dos años a un proceso de bancarrota. La primera ocurrió en 2023, cuando acumulaba una deuda cercana a los 4 mil millones de dólares. En ese momento, se acogió al Capítulo 11 de la ley de quiebras para reestructurar sus obligaciones financieras, logrando reducir su deuda a 2 mil millones de dólares para septiembre de 2024.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por estabilizar el negocio, los resultados no fueron suficientes para evitar una nueva declaración de bancarrota. Como parte del proceso actual, la empresa evalúa una reestructuración profunda, que incluye el cierre de 700 tiendas en todo el país.
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¿Qué estados son los más afectados por los cierres?
Antes de su primera bancarrota, Rite Aid contaba con aproximadamente 2,000 locales en Estados Unidos. Tras los ajustes posteriores, la cifra se redujo a 1,240. Ahora, con 100 nuevas tiendas añadidas a su lista de cierres para este año, el número total de locales clausurados asciende a 700. Esta reducción refleja el impacto continuo de su crisis financiera en sus operaciones dentro del país.
Los cierres acontecidos en los últimos meses se concentran principalmente en Pensilvania, Nueva York y California, siendo estos los estados más afectados. En Pensilvania, se han registrado cierres desde principios de mayo, con cerca de 24 tiendas que han dejado de operar solo en ese estado, según información de The US Sun. La compañía no ha descartado nuevas clausuras en los próximos meses.
El CEO de Rite Aid, Matt Schroeder, ha señalado que su principal prioridad es garantizar que los clientes no enfrenten interrupciones en el abastecimiento de servicios farmacéuticos. Además, la compañía busca preservar la mayor cantidad de empleos posibles durante este proceso de cierre de tiendas.
Estrategias de continuidad y alianzas con otras cadenas
Para lograr estos objetivos, Rite Aid está en negociaciones con varias cadenas del sector para la compra de sus tiendas. En este contexto, se ha confirmado que CVS Health asumirá la operación de al menos 64 sucursales de Rite Aid en los estados de Idaho, Washington y Oregón.
Asimismo, se ha alcanzado un acuerdo distinto con Walgreens, que adquirirá los expedientes de recetas correspondientes a algunas farmacias. Las autoridades de Rite Aid han asegurado que, con el cierre de establecimientos, las recetas de los clientes serán trasladadas a otras locaciones cercanas, garantizando así la continuidad en sus tratamientos farmacéuticos.













