Internacionales
Martes, 24 de Agosto del 2010

Comprar en un supermercado es un 16,5% más barato

Comprar la misma canasta de alimentos en una sucursal de una cadena de supermercados cuesta hasta un 16,5 por ciento menos que adquirirla en un comercio tradicional de barrio, y esa disparidad de precios se agranda por la inflación que no puede ser contenida por los minoristas.

 

Así lo señaló un informe de la consultora privada Ecolatina, el cual indicó además, que en algunos productos, como los cortes populares de carne, la diferencia sube hasta el 25 por ciento.

Para observar la disparidad de precios entre los comercios tradicionales y los supermercados, la consultora analizó el costo de una canasta de 50 productos en ambos canales de distribución.

El resultado de este estudio concluye que adquirir los productos de esta canasta en los comercios tradicionales cuesta 367 pesos, mientras que en los supermercados se necesitan sólo 315 pesos.

Esto implica una diferencia de 52 pesos, es decir, un 16,5 por ciento entre ambos canales de venta.

Existen varios factores que explican la creciente brecha de precios entre supermercados y comercios tradicionales.

En primer lugar, los acuerdos de precios se implementan sólo en supermercados pues es más sencillo acordar y controlar a un grupo reducido de cadenas que a miles de comercios.

A su vez, los supermercados pueden sostener el precio de un producto artificialmente bajo y compensar la pérdida de rentabilidad con la venta de otros (subsidio cruzado).

En cambio, los comercios tradicionales tienen una menor variedad por lo que deben trasladar el alza de costos al precio de venta final.

Por otra parte, los supermercados poseen por tamaño y volumen de ventas, mayor acceso a financiamiento, poder de negociación frente a los proveedores y elevada capacidad de almacenamiento.

[post-views]
Suscríbete al boletín y recibe el mejor contenido en tu correo.

Benchmark Email